La puesta a punto de nuestra compañera de aventuras es esencial para circular con seguridad y, por lo tanto, evitar accidentes. Junto a los neumáticos y las suspensiones, el equipo de frenos forma parte del denominado «triángulo de la seguridad vial». Y es un componente básico del equipamiento de seguridad activa. Las pastillas son de lo mas sencillo de cambiar, pero a la vez ¡cuidado!
A continuación, te explicaremos cómo realizar el cambio de pastillas de freno traseras en tu scooter, garantizando así tu seguridad y la de los demás.
❌ Como cambiar las PASTILLAS de Freno Traseras en moto SCOOTER - Nmax 155
Componentes Clave de los Frenos de Moto y su Mantenimiento
Para entender mejor el proceso, es importante conocer los componentes clave de los frenos de moto:
- Maneta y palanca de frenos: Accionan el sistema de frenado. Cuando eso sucede, se empuja un pistón dentro de la bomba de freno y se inicia el proceso de frenada al aumentar la presión del líquido.
- Líquido de frenos: Es el corazón hidráulico del sistema. Se almacena en un pequeño depósito, normalmente ubicado cerca del manillar, y transmite la presión generada por la maneta o el pedal hasta las pinzas de freno.
- Conductos y latiguillos de freno: Son las arterias del sistema. Se trata de mangueras, de goma o metálicas, que conectan la bomba de freno con las pinzas o el tambor.
- Pinzas de freno: Abrazan el disco y alojan los pistones y las pastillas. Cuando la presión del líquido llega a las pinzas, los pistones se deslizan para empujar las pastillas contra el disco.
- Pastillas de freno: Son las encargadas de la fricción. Alojadas dentro de las pinzas, entran en contacto directo con el disco de freno. Con esa fricción, convierten la energía cinética (movimiento) de la moto en energía térmica (calor), provocando la deceleración del vehículo.
- Discos de freno: Fijados directamente a la rueda, los discos de freno giran solidariamente con ella y sirven de plataforma para la fricción con las pastillas. Es primordial que se encuentren en perfecto estado para garantizar una frenada eficaz.
- Zapatas de freno: Son el equivalente a las pastillas, pero en los frenos de tambor. Ubicadas dentro de este último y fijadas al portazapatas, se expanden al ser accionadas para friccionar contra la superficie interna del tambor y detener así la rueda.
- Tambor de freno: También llamado freno de campana, el tambor de freno es una pieza con forma de cuenco metálico que, por lo general, se fija a la rueda trasera. Dentro de él se ubican las zapatas y sirve como pista de frenado interno.
- Luz de freno: Indica que los frenos están en uso.
Es fundamental asegurarse de que estén siempre en buen estado, pero ¿cómo cada cuánto hay que cambiar las pastillas de freno? Acostúmbrate a inspeccionar visualmente las pastillas de tu moto antes de circular.

Tipos de Pastillas de Freno
En general, las pastillas de freno, como otros consumibles, presentan un compromiso. No entraremos en fórmulas o ingredientes específicos, pero te comentamos los tres principales tipos de pastillas que puedes elegir y sus ventajas y desventajas.
- Pastillas orgánicas: Suelen tener un precio más bajo que las pastillas sinterizadas y producen menos desgaste del disco de freno, una característica muy apreciada por aquellos que no quieren reemplazar los discos con frecuencia.
- Pastillas de freno semi-metal: Ofrecen una mezcla de materiales orgánicos y sinterizados en su diseño.
- Pastillas de freno sinterizadas: Actualmente, es el tipo de revestimiento más popular. Las pastillas sinterizadas son adecuadas tanto para carreras como para la conducción urbana. Proporcionan un coeficiente de fricción estable de frío a caliente y producen una buena mordida de inmediato.
Herramientas Necesarias
Antes de empezar, te recomendamos leer el manual del fabricante y seguir las instrucciones para cambiar las pastillas de freno.
- Llave allen: Las motos suelen tener tornillos de fijación en los discos de freno que requieren una llave allen para aflojarlos y apretarlos.
- Llave de tubo: Es posible que necesites una llave de tubo o una llave de vaso para aflojar y apretar el eje de la rueda.
- Martillo de plástico: Un martillo de plástico puede ser útil para ayudar a aflojar el eje de la rueda golpeándolo suavemente desde el otro lado.
- Adhesivo o sellador de tornillos: Opcionalmente, puedes utilizar un adhesivo o sellador de tornillos para asegurar los tornillos que sujetan los nuevos discos de freno.
Es importante destacar que las herramientas necesarias pueden variar dependiendo del modelo de moto y del sistema de frenos específico. También necesitaremos unos discos nuevos y, ya que estamos, podemos cambiar también las pastillas de freno.
Pasos para Cambiar las Pastillas de Freno Traseras
Como recomendación "facilona pero muy resultona"; puedes ir haciendo fotos (o un video) del proceso para poder volverlo a montar sin problema.
- Retirar la rueda: Coloca tu moto en un lugar seguro y estable. Comienza aflojando el eje de la rueda utilizando la herramienta adecuada. Una vez aflojado, busca el tornillo que sujeta el eje y retíralo por completo. Si es necesario, golpea ligeramente el eje con un mazo de plástico para ayudar a que salga del otro lado. Con el eje suelto, la rueda debería caer.
- Extraer el disco viejo: Localiza los tornillos que sujetan el disco de freno a la rueda. Utiliza la llave allen del tamaño adecuado para quitar estos tornillos. Si los tornillos están muy apretados, puedes aplicar un lubricante multiusos como el 3en1 para facilitar el proceso.
- Colocar el nuevo disco: Toma el nuevo disco de freno y colócalo en la misma posición donde estaba el disco anterior. Asegúrate de que los orificios del disco se alineen correctamente con los agujeros de la rueda. Luego, utiliza la llave allen para volver a colocar los tornillos y asegurar el nuevo disco.
- Montar la rueda: Si no has cambiado las pastillas de freno, ahora podrás volver a colocar la rueda en su lugar. Para hacerlo, separa ligeramente las pastillas de freno con un destornillador pequeño desde la parte superior, mientras colocas la rueda en su posición.
- Cambio de pastillas de freno: Si también planeas cambiar las pastillas de freno, deberás retroceder el bombín con las pastillas antiguas para crear espacio para las nuevas. Una vez hecho esto, coloca las nuevas pastillas en su posición.
- Comprobación final: Una vez que hayas montado la rueda y los discos de freno, asegúrate de apretar correctamente el eje de la rueda y volver a colocar el tornillo para asegurarlo.
Siguiendo estos pasos, habrás cambiado con éxito los discos de freno de tu moto.

Consideraciones Adicionales
- Inspección visual: Examina visualmente el nuevo disco de freno instalado. Asegúrate de que esté alineado correctamente y centrado en la rueda.
- Espesor del disco: Comprueba el espesor del nuevo disco de freno en comparación con el disco anterior.
- Movimiento suave de la rueda: Vuelve a montar la rueda en la moto asegurándote de que esté bien ajustada. Gira la rueda manualmente y asegúrate de que gira suavemente sin ninguna obstrucción o rozamiento anormal.
- Prueba de frenado: Una vez que hayas verificado el montaje del disco de freno, realiza una prueba de frenado en un área segura y despejada. Asegúrate de que las pastillas de freno hagan contacto adecuado con el disco al accionar la maneta o el pedal de freno.
Mantenimiento de los Frenos
Ahora que ya tienes claro cuáles son los componentes del sistema de frenos de una moto, vamos a ocuparnos de su mantenimiento comenzando por el líquido de frenos.
1. Comprobación del Nivel y Estado del Líquido de Frenos
Una de las operaciones de puesta a punto que debe realizarse con frecuencia es comprobar el nivel y estado del líquido de frenos. En primer lugar, con la moto en posición vertical, hay que comprobar que el líquido del depósito se encuentra entre las marcas «Máximo» y «Mínimo». Del mismo modo, se tiene que prestar atención al color del líquido. ¿Es ámbar o marrón claro? Si hubiese que reponer líquido de frenos -por ejemplo, debido al desgaste de las pastillas-, es fundamental usar un producto con la misma especificación DOT que la recomendada por el fabricante de la moto.
2. Revisión y Limpieza de las Pastillas de Freno
Siguiendo con el mantenimiento de los frenos de una moto, vamos a continuar con las pastillas. Una de las causas que provocan una frenada deficiente es el desgaste de la parte de las pastillas que está en contacto con el disco. En cuanto a la limpieza de las pastillas, tiene que realizarse con un espray limpiador de frenos, cepillos específicos y papel de lija.
3. Limpieza de las Pinzas y los Discos de Freno
Como hemos visto en el apartado anterior, lo suyo es utilizar un espray de frenos y un cepillo para limpiar el interior de la pinza y los pistones -cuya función es apretar las pastillas contra las caras del disco-. Para finalizar, se han de colocar las pastillas en las pinzas y estas sobre los discos.
4. Limpieza de las Zapatas y el Tambor de Freno
Una de las ventajas de un espray limpiador de frenos multiusos es que sirve para los diferentes tipos de motos existentes en el mercado. Los tambores suelen acumular polvo, agua e incluso residuos de las zapatas. Utilizar el espray para limpiar el interior del tambor y el papel de lija para hacer lo propio en las áreas de fricción nos será de gran utilidad.
En el mantenimiento de los frenos de una moto hay que tener en cuenta los diferentes tipos de freno.

¿Cada Cuánto Tiempo Tienes que Revisar los Frenos?
- Revisiones del líquido de frenos: Además, si es un líquido con especificación DOT 5.1 se ha de cambiar una vez al año. Si no se hace esta operación se corre el riesgo de que entre aire en el circuito de frenos, el tacto sea esponjoso y la moto no frene correctamente.
- Revisiones de las pastillas de freno: Como ya se ha comentado, se recomienda comprobar el desgaste de las pastillas cada dos o tres meses si se hace un uso frecuente de la moto. La DGT aconseja reemplazar las pastillas cada 15.000 o 20.000 kilómetros. Y también cuando se sustituyan los discos de freno. Pero, lógicamente, no hay que esperar a ese momento si se nota alguna anomalía en los frenos.
- Revisiones de los discos de freno y de tambor: ¿Presentan surcos o arañazos? En esto tiene mucho que ver el desgaste de las pastillas y la suciedad que dejan en la superficie. Igualmente, en las inspecciones visuales hay que detectar alabeos. Y en lo relativo a los frenos de tambor, los especialistas consultados aconsejan realizar un mantenimiento cada 10.000 kilómetros.
Al margen de todo lo expuesto, es primordial cumplir los periodos de mantenimiento recomendados por el fabricante.
¿Por Qué Debes Tener un Buen Mantenimiento de Frenos?
No es un asunto que deba tratarse a la ligera… Muy al contrario, el sistema de frenos es una parte muy importante de la moto. Si no se encuentra en buen estado, puede dar lugar al temido efecto fading en frenos de moto, entre otros problemas, y ser motivo de accidente. A propósito: si los mandos tienen un tacto esponjoso, se producen chirridos al accionar los frenos, la moto no frena eficazmente o el manillar vibra, ¡no te la juegues! No sigas circulando así y acude a un taller de confianza cuanto antes.
Consejos Adicionales para el Cuidado de los Frenos de Moto
Además de todo lo relacionado con el mantenimiento de los frenos de una moto que hemos explicado, también es primordial cuidarlos a través de una serie de hábitos de conducción y rutinas sencillas. De esta manera, prolongaremos su vida útil.
- Evita frenadas bruscas innecesarias: Frenar bruscamente somete a los componentes de una moto a un estrés térmico. Consejo: salvo que se trate de una frenada de emergencia, lo mejor es frenar suave y progresivamente.
- Conduce de forma preventiva
- Aprovecha el freno motor
- Utiliza siempre ambos frenos: Frenar utilizando sólo el freno delantero o el trasero es ineficaz y peligroso, ya que puede llegar a desequilibrar la moto.
- Realiza el rodaje de pastillas y discos: Al sustituir piezas de fricción como pastillas y discos, no hay que exigirles el máximo rendimiento al principio.
- Vigila la presión de los neumáticos: Finalmente, aunque no formen parte del sistema de frenado en sí, los neumáticos son el único punto de contacto con el asfalto.