Tutorial para cambiar el latiguillo de freno Shimano y mejorar el rendimiento de tus frenos

Los frenos de disco son un componente esencial en nuestras bicicletas, especialmente en el mundo del MTB (Mountain Bike). Sin ellos, reducir la velocidad sería extremadamente difícil, si no imposible. Por ello, es crucial seleccionar el tipo de freno adecuado, realizar un mantenimiento apropiado y revisarlos periódicamente. En ocasiones, pueden surgir fallos o simplemente no adaptarse a la modalidad de MTB que practicamos, lo que podría requerir el cambio del conjunto, algunos de sus elementos o, al menos, una revisión exhaustiva.

Una señal de alarma importante es la disminución en la potencia de frenado. En tal caso, es recomendable no forzar la situación y optar por quedarse en casa o acortar la ruta. Cuando se presenta un problema en el sistema de frenado, la primera y más sencilla acción es verificar el desgaste de las pastillas de freno. Si las pastillas no muestran un desgaste significativo y se experimenta un cambio brusco en el rendimiento, es necesario considerar otras posibles causas.

¿Cuándo es necesario cambiar el sistema de frenado?

En general, no siempre es necesario reemplazar todo el sistema de frenado. Sin embargo, si el problema reside en alguno de los pistones de la pinza, podría ser necesario cambiarla. Una causa común de este problema es el desgaste de las pastillas, que con el tiempo pierden material, aumentando el recorrido entre la pastilla y el disco. Además, cuando el compuesto de las pastillas llega al final de su vida útil, se puede notar el contacto del metal de la pinza con el disco al frenar, lo que puede dañar este último. Esto se manifiesta como un sonido desagradable que indica que el disco se está rayando.

La solución a este problema es sencilla: reemplazar las pastillas por unas nuevas, asegurándose de que sean compatibles con los frenos que se utilizan. Cambiar las pastillas es un proceso económico y fácil. Al realizar este cambio, se puede aprovechar para explorar los diferentes tipos de compuestos disponibles en la marca de frenos.

Otro problema común es la variación en el recorrido de la maneta al frenar. Es posible que en ocasiones la maneta llegue hasta el puño, mientras que en otras no. En la mayoría de los casos, esto se debe a la presencia de aire en el sistema de frenado. Si se presenta este problema, no es necesario cambiar los frenos, sino simplemente purgarlos. Existen kits de purgado de freno específicos para cada marca, que se pueden adquirir a un precio razonable. En caso de duda sobre cómo realizar el purgado, es recomendable acudir a una tienda o taller especializado.

¡Maneta hasta el fondo!

Es un problema más común de lo que se piensa. Se cambia el líquido de frenos, se purga el circuito y, en la siguiente ruta, ¡sin frenos! Por ejemplo, si se utilizan frenos Shimano, es importante recordar que esta marca utiliza aceite mineral, mientras que SRAM emplea líquido sintético DOT. El uso de líquido sintético en frenos Shimano (o en los nuevos SRAM) puede dañar las juntas tóricas de la maneta, provocando su rotura. Una elección incorrecta del líquido de frenos puede llevar a la necesidad de cambiar todo el sistema de frenado.

En ocasiones, se produce un roce continuo de las pastillas con el disco, que puede generar un sonido molesto. Esto suele ocurrir cuando la pinza está mal alineada con respecto al disco o cuando el disco está doblado. La primera situación tiene una solución sencilla: aflojar ligeramente los tornillos de la pinza al soporte del cuadro y ajustarla con respecto al disco. En muchos casos, basta con aflojar los tornillos, apretar la maneta a fondo y volver a apretar los tornillos (sin excederse). Luego, se bombea un poco mientras se hace rodar la rueda. En algunos casos, es necesario repetir la operación. Si esto no soluciona el problema, es importante verificar que los pistones se accionen y retrocedan correctamente.

Si el disco está doblado, es fundamental tener precaución. Es común que el disco se dañe al apoyar la rueda sin verificar si está en contacto con alguna superficie, o cuando otra bicicleta se apoya sobre la nuestra, presionando el disco. Existen herramientas específicas para enderezar discos doblados, pero es una operación delicada. En este caso, no es necesario cambiar todo el sistema, pero podría ser necesario comprar un disco nuevo.

En descensos técnicos o prolongados, es posible que los frenos se "cansen" y cambien su comportamiento. Esto suele ocurrir cuando los frenos se someten a un sobreesfuerzo y el líquido y las estructuras de rozamiento (disco y pastillas) alcanzan temperaturas elevadas. Si esto ocurre de forma puntual, no suele ser un problema. Sin embargo, si los frenos se "agotan" con frecuencia, es posible que el estilo de conducción o la disciplina practicada estén llevando los frenos al límite.

En estos casos, podría ser necesario cambiar los frenos por unos de cuatro pistones o aumentar el tamaño de los discos. Si los frenos son insuficientes en cada salida, podría ser necesario cambiar todo el sistema. Afortunadamente, existen muchas opciones en el mercado para realizar una mejora sustancial sin incurrir en grandes gastos.

¿Cómo mejorar los frenos de tu bicicleta?

Cuando se adquiere una bicicleta de montaña, esta viene equipada de fábrica con frenos de disco de alta calidad. Sin embargo, existen diversos factores que pueden llevar a considerar una mejora en el sistema de frenado. Algunos de estos factores incluyen:

  • Ámbito de uso: Si se realizan rutas en terrenos exigentes, como los Pirineos, es fundamental contar con frenos especialmente estables.
  • Estilo de conducción: Si se practica un ciclismo agresivo o se realiza ciclismo de montaña con carga adicional, se recomienda una mayor potencia de frenado.
  • Preferencias personales: La fiabilidad, la capacidad de ajuste, la ergonomía de agarre y las características del freno (como el punto de presión) también juegan un papel importante.

En conclusión, un freno con mayor potencia, mejor estabilidad y mayor fiabilidad puede mejorar notablemente el rendimiento de tu bicicleta.

Consejo de experto: Dependiendo de la marca, necesitarás herramientas diferentes.

Consejos de preparación

Se asume que las ruedas y el sistema de frenos ya han sido desmontados de la MTB. En caso contrario, simplemente siga las instrucciones al revés desde el paso 7. Para montar o desmontar un nuevo sistema de frenos, lo ideal es colgar la bicicleta en un soporte de montaje, lo que permite trabajar de forma segura a una altura cómoda. Si no se dispone de esta opción, se puede apoyar la bicicleta con el lado derecho (plato) contra una pared para facilitar el acceso al sistema de frenos del lado izquierdo. Antes de empezar, es aconsejable quitar las pastillas de freno para protegerlas e introducir un taco de purga.

Consejo de experto: La instalación del sistema de frenos es básicamente la misma para las ruedas delanteras y traseras.

Instalación del sistema de frenos

Montar el disco de freno

Para montar los nuevos discos de freno en la rueda, colócalos en el soporte del buje, respetando el sentido de la marcha especificado. El disco se fija con seis tornillos o con un anillo de bloqueo central.

Montar la maneta de freno

El factor decisivo para este paso es si el cuadro es compatible con cables de tendido interno o externo. En el caso de los cables con guiado interno, primero se debe aflojar la conexión entre la maneta de freno y el latiguillo, limpiando el exceso de líquido de frenos con un paño. Con la instalación externa, no es necesario. Si la maneta de freno no dispone de una abrazadera con función de plegado, aún será necesario desmontar los puños. De lo contrario, se coloca la maneta de freno de modo que se pueda alcanzar fácilmente con los dedos índice y corazón, incluso con un agarre ancho del manillar.

Montar la pinza de freno

Si se dispone de un cuadro para latiguillos de freno con enrutado interno, se realiza el paso 6 antes de continuar aquí. Una vez que todo esté listo, se fija la pinza de freno con los dos tornillos de fijación. Si se monta la pinza directamente en la horquilla, se utiliza la longitud de tornillo correcta en función de la base.

Verificación de la longitud del cable

Una vez montadas la maneta y la pinza de freno, es importante encontrar la longitud correcta del cable. Se tiende el cable desde la pinza de freno a lo largo de la horquilla o el cuadro (si es necesario, con una fijación auxiliar como bridas para cables) tal como se tenderá más adelante. Si los cables están tendidos internamente, se lleva el extremo que asoma por arriba hasta la maneta de freno. Se introduce completamente el manillar con el cable en la maneta de freno. Ahora se puede ver si el cable es demasiado largo y en qué medida. Se marca el punto en el que se debe acortar.

Corte del cable

Para el enrutamiento externo, se abre primero el casquillo de la maneta de freno con la llave fija. Se acorta el cable con el cortacables en el punto marcado, teniendo en cuenta que el kit de montaje antiguo (pasador + prisionero) no se puede reutilizar. Una vez acortado, se introduce a presión un pasador nuevo con la herramienta adecuada. A continuación, se aprieta primero el protector y luego la tuerca de unión. Luego, se coloca un prisionero nuevo en el latiguillo de freno.

Consejo de experto: Con SRAM, el montaje del kit de conexión es muy sencillo.

Se tiende el cable por el exterior a lo largo de la horquilla o el cuadro hasta los puntos de montaje previstos. El cable debe tenderse sin curvas ni huecos innecesarios, por ejemplo, en la zona del pedalier. Para guiar el cable internamente, a menudo merece la pena consultar primero el plan de guiado del fabricante de la bicicleta. Una vez que se tenga una idea del sistema de guiado, se empezarán atornillando sin apretar los elementos auxiliares de guiado a las aberturas. Si se dispone de una herramienta de enrutado de cables, ahora es el momento de insertarla desde arriba. De lo contrario, se comienza a enrutar cuidadosamente la manguera de freno a través del marco desde la dirección del montaje de la pinza de freno.

Colocación de la rueda

Se retira el bloque de purga, se vuelven a colocar las pastillas de freno y se instala la rueda. Es importante asegurarse de que la rueda se asienta correctamente, especialmente en la alineación de la pinza de freno con ejes de cierre rápido.

Ajuste del sistema de frenos

Purgar el freno de disco: El acortamiento de los conductos puede permitir la entrada de aire en el sistema de frenos y modificar el punto de presión. Esto se nota si los frenos no reaccionan aunque se presione la palanca de freno varias veces. En estos casos, se deben purgar los frenos utilizando un kit de purga adecuado para el modelo de freno de disco. Al purgar, se deben seguir las instrucciones del fabricante de frenos correspondiente, ya que el procedimiento de sangrado difiere de un fabricante a otro.

Alinear la pinza de freno

Una vez que se ha purgado el sistema de frenos, es hora de ajustarlo. Para ello, primero hay que ajustar la pinza de freno, que todavía está suelta. Es importante recordar que las pinzas de freno de los frenos de disco modernos son autoajustables, como se explica en la guía para ajustarlas.

Ajustar las manetas de freno

Una vez que la pinza de freno está correctamente asentada, es hora de ajustar y alinear las manetas de freno. Por lo general, se puede ajustar el alcance, es decir, la distancia entre la maneta de freno y el manillar. Se ajusta la posición de manera que se pueda alcanzar la maneta con los dedos en una posición relajada cuando se está sentado en el sillín y sujetando el manillar.

Prueba de frenado

Una vez que todo está correctamente ajustado y adaptado a las necesidades individuales, aún es necesario probar el nuevo freno de disco. Esto es esencial para que el freno de disco pueda desarrollar todo su rendimiento. En la guía sobre cómo frenar correctamente un nuevo freno de disco se explica cómo hacerlo.

La presión en el circuito de frenado puede alcanzar niveles elevados, por lo que es importante montar los latiguillos correctamente. Para evitar problemas, siga estos pasos:

  1. Coloque el guardapolvo.
  2. Coloque la tuerca de compresión.
  3. Coloque la oliva en la manguera.
  4. Coloque el inserto en el extremo del latiguillo.
  5. Compruebe que el conjunto está bien colocado y apriete la tuerca con el par de apriete especificado por el fabricante (normalmente entre 5 y 7 N.m).

Una vez instalada la manguera, es necesario purgar el sistema hidráulico antes de usar la bicicleta.

Para montar, realice los pasos al revés.

Es posible que la rueda se quede frenada si los frenos no están centrados al montar. Para solucionarlo, afloje un poco los tornillos de la pinza para que tenga holgura, gire la rueda y apriete el freno con todas sus fuerzas. Sin soltar el freno, apriete los tornillos de la pinza. Luego, suelte la maneta y el problema debería estar resuelto.

Mecánica Ciclismo a Fondo: Cómo purgar y dejar como nuevos los frenos Shimano de disco

Para frenos hidráulicos MTB que utilizan líquido de frenos mineral, es necesario purgarlos si nota una pérdida de rendimiento. Recuerde que el procedimiento puede cambiar según el modelo de freno.

Para purgar los frenos:

  1. Abra el tornillo de purga con la llave y vacíe el circuito presionando la jeringa.
  2. Golpee la pinza con el mango de un destornillador para aflojar las burbujas a medida que sale el líquido.
  3. Accione y mantenga accionada la palanca de freno y, a continuación, abra y cierre rápidamente el tornillo de purga varias veces (durante aproximadamente medio segundo cada vez) para eliminar las burbujas de aire restantes.
  4. Accione la palanca de freno varias veces para obligar a las burbujas a volver al embudo.

Una vez que haya sangrado el circuito de frenos, debe revisar ciertos puntos del sistema de frenado:

  • El disco: Revise su desgaste, ya que a la hora de frenar se le quita material poco a poco. Revise el grosor del disco.
  • Las pastillas: Si sus pastillas están ya para cambiar, tiene que saber que hay diferentes tipos en el mercado. Da igual la marca siempre que sea para ese modelo de freno, pero lo que sí tiene que tener en cuenta es el compuesto de la pastilla, ya que hay orgánicas, metálicas o semimetálicas. La diferencia en frenada entre los diferentes compuestos no es tanta, es más la durabilidad de la pastilla. Las orgánicas duran menos, aunque tiene una frenada óptima prácticamente desde que la pones y no suelen emitir ruidos. Las metálicas tienen una durabilidad superior, aunque su frenada óptima comienza a ser notable cuando alcanzan cierta temperatura (en dos o tres frenadas medio potentes ya las ha alcanzado). También las metálicas son más sonoras.

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