Brompton Eléctrica: Análisis Completo, Opiniones y Alternativas

Recientemente tuvimos la oportunidad de probar por primera vez una Brompton eléctrica. Gracias a Folding Bike House, hemos podido disfrutar de esta maravilla de bici un fin de semana entero, durante el cual la hemos usado bastante para descubrir si vale la pena o no semejante gasto. En este post os explicamos cuáles son los pros y los contras de comprar una Brompton eléctrica.

Brompton Electric C-Line Explore color Flame Lacquer

Un Poco de Historia

Para los recién llegados a esto del ciclismo urbano, es obligatorio presentar un poco la Brompton. Y lo voy a hacer acompañado por algo muy especial: esta es mi Brompton, que llevo usando desde 2010. Fue la primera bicicleta con la que me moví con regularidad por la ciudad, con ella me hice ciclista urbano y, gracias a ella, me entusiasmé tanto con esta forma de movilidad que un tiempo después decidí crear la que ahora es la gran revista en castellano de ciclismo urbano. Te quiero mucho, Brompton, aunque no te haya puesto nombre nunca, y no pienso separarme jamás de ti.

Como somos gente moderna, voy a presentaros: Brompton M6L negra, de 2010, te presento a la Brompton Electric C-Line Explore color Flame Lacquer. La de 2010 me costó, por aquel entonces, unos 1.000 euros, si mal no recuerdo, y el modelo equivalente ahora mismo sale por unos 1.620 euros. ¿Sabéis lo mejor? Que, poniéndola a punto y dándole una capa de pintura, quizá podría vender la mía y recuperar lo que invertí en su momento por ella, porque estas bicicletas son tan buenas que apenas se deprecian con el paso del tiempo. ¿Y la eléctrica? Pues esta unidad, con esta bolsa delantera y algún que otro equipamiento adicional, sale por 3.760€.

Visualmente, y al menos para mi gusto, esta bicicleta es preciosa. Al igual que pasa con un Porsche 911 en el mundo del automóvil, o una Vespa entre las motos, el diseño de la Brompton apenas ha cambiado desde que, en 1975, el inglés Andrew Ritchie creó el primer prototipo, cuyas formas eran casi iguales a esta. Es una Brompton de toda la vida, pero tocada con una varita mágica.

El manillar de esta unidad tiene la forma clásica en U. La parte delantera es donde encontramos más cambios por tratarse de una eléctrica, ya que tiene este soporte para enganchar la batería (nada nuevo, ya que es cómo se enganchan también las alforjas en las Brompton convencionales) y, sobre todo, el motor en el buje de la rueda delantera. El cuadro es inconfundible, con esta curvatura que da ganas de acariciar y resulta perfecta para subir y bajar incluso en marcha. Y, en la parte trasera, el esquema habitual, en esta unidad con la tija del sillín extensible para los más altos y, aquí, estas ruedas que permiten llevarla como un troley cuando está doblada.

En una Brompton, el proceso de plegado y desplegado es algo parecido a una revelación. ¿He dicho doblada? Sí: este es el momento casi mágico, la revelación, de ver cómo se dobla la Brompton. Si no lo has hecho nunca, te parecerá que estoy haciendo algo enrevesado, que requiere de años de práctica, pero te lo aseguro… Es al revés. Es tan fácil que hasta yo puedo hacerlo.

Y esa sencillez, esa velocidad, es clave, porque si tienes una Brompton vas a plegarla y desplegarla muchas veces, y en todo tipo de circunstancias: a toda velocidad para subirte a un autobús o un tren, con prisas para meterla en un coche… Sí: en esto, y que me perdonen todas las demás marcas, la Brompton sigue siendo imbatible. Por la sencillez. Por la velocidad. Y porque, plegada, la bici (también en esta versión eléctrica) tiene un tamaño increíble: 64 centímetros de alta, 56 de ancha y 27 de profundidad.

Cómo desplegar y plegar la Brompton Electric Bike

Y esto, claro, me lleva a cinco cosas que nos encantan de esta Brompton Electric C-Line Explore.

Cinco Cosas que Nos Encantan de la Brompton Electric C Line

  1. El plegado sigue siendo el mejor del mercado. Según parece, el récord de plegado actual lo tiene un suizo en 5.19 segundos, mientras que el de plegado y desplegado está en poco más de 21 segundos.
  2. Priorizaron el conservar las virtudes que hacen a esta bici única, y decidieron ser conservadores. ¿Dónde poner el motor? ¿Y la batería? ¿Con display o sin display? Viendo el resultado, es obvio que me puedo imaginar los quebraderos de los ingenieros de Brompton cuando empezaron a desarrollar el primer prototipo eléctrico. Y en este caso, lo celebro.
  3. El motor de esta Brompton da un rendimiento sorprendente: ¡Y eso es exactamente lo que esperas de una bicicleta absolutamente urbana, que sea muy ágil! quizá es porque la bicicleta apenas pesa 17,4 kilos en total, con batería incluida, pero la respuesta es muy buena y ágil. Aunque algunos la miran con cierta superioridad, debido a sus pequeñas ruedas de 16 pulgadas, lo cierto es que la Brompton es una bicicleta muy dinámica y divertida de llevar, con la que puedes ir muy rápido y que, gracias a su pequeñísima distancia de ejes y buen cuadro, transmite bastante deportividad. Para mucha gente, decir “Motor en el buje delantero” es sinónimo de bicicletas de calidad discutible. Sin embargo, el motor de esta Brompton da un rendimiento sorprendente: quizá es porque la bicicleta apenas pesa 17,4 kilos en total, con batería incluida, pero la respuesta es muy buena y ágil.
  4. Todas esas virtudes se conservan en este modelo eléctrico, e incluso se potencian gracias a la alegría que le aporta la asistencia eléctrica. Aunque algunos la miran con cierta superioridad, debido a sus pequeñas ruedas de 16 pulgadas, lo cierto es que la Brompton es una bicicleta muy dinámica y divertida de llevar, con la que puedes ir muy rápido y que, gracias a su pequeñísima distancia de ejes y buen cuadro, transmite bastante deportividad.
  5. Pese a su complejidad y sofisticación mecánica, la Brompton siempre transmite sencillez, y es una bicicleta que parece pensada para gente que no se movía en bicicleta. Eso permite que el manillar, cuyo diseño es clave en el buen plegado, no se haya alterado, aunque tiene el único inconveniente de que si queremos cambiar la asistencia en movimiento, no nos queda nada bien, y tendremos que quitar una mano del manillar con el consiguiente riesgo que eso implica. Esta versión eléctrica también huye de sofisticaciones, y tiene toda la información en el lomo de la batería, a través de unas sencillas y llamativas luces azules LED.

Enganche de la batería sobre la rueda delantera

Asistencia Eléctrica

Como os decía antes, una de las grandes bazas de esta e-bike es la buena respuesta del motor, que está a la altura del refinamiento que uno espera de una bici de este precio y el logo de Brompton en el cuadro. Es muy silencioso pero capaz, da una respuesta inmediata y bastante natural y la asistencia es más que suficiente para moverte a un ritmo muy alto por la ciudad, con un torque que, aunque la marca no dé cifras oficiales, debe rondar los 40 Newtons metro, una cifra no muy alta pero que se ve compensada por la ligereza del conjunto. Además, no tiene escobillas (lo que permite que no roce cuando lo tienes apagado, haciendo así el pedalear igual de fluido que en una bici normal) y está conectado sin cables molestos a la batería.

La batería… Podría haber sido revolucionaria y haber estado metida en el cuadro, lo que habría sido genial a nivel estético pero habría hecho mucho más pesada e incómoda de manejar plegada. O haberla situado en un transportín trasero, lo que habría sido desastroso para el plegado o, claro, la estética de la bici. Así que los ingenieros de Brompton decidieron situarla aquí, “camuflada” en una cesta con asa, lo que permite que la bici no pese mucho más cuando está plegada (14,5 kilos, unos 3 ó 4 kilos más que una Brompton más normal) ya que la llevamos en la otra mano, y le da un cierto complemento de utilidad, sobre todo si usamos una cesta como esta bolsa City, que nos permite 20 litros de capacidad adicional.

En marcha, la Brompton eléctrica va igual de bien que cualquier otra Brompton, aunque por supuesto en cuanto lleguen los desniveles las dejarás a todas detrás. La autonomía, según la marca, está entre los 30 y los 70 kilómetros, y en este modelo, con seis marchas, puedes ir jugando con la asistencia y los cambios para llevar un ritmo muy alto y, desde luego, no aburrirte. La Brompton eléctrica es igual de ágil y divertida que cualquier otra Brompton. Aunque sencillos, los frenos son impecables, el cambio de buje interno funciona de maravilla (y es muy útil para cambiar en parado al salir, por ejemplo, de un cruce o un semáforo), y los neumáticos (unos Schwalbe Marathon Racer) son perfectos para rodar con seguridad y un agarre notable. En resumen que, además de bonita y práctica, la Brompton es un juguete del que no te vas a cansar jamás. Compañera perfecta, vayas donde vayas.

Pros de la Brompton Eléctrica

La Brompton eléctrica es una pasada. Así, raso y corto. La verdad es que nos ha sorprendido muy gratamente y ha superado nuestras expectativas. Aquí os explicamos las ventajas de la Brompton eléctrica.

  • El reprís: Con la Brompton eléctrica, en cambio, la salida es instantánea y sin esfuerzo, y llegas a arrancar con la misma rapidez que los patinetes eléctricos. Aunque tengas preparada una marcha baja, cuesta arrancar. Una de las cosas que menos nos gusta de la conducción en ciudad es que la salida en los semáforos es lenta (y te comes el humo de los coches).
  • La ayuda en las subidas: Si vives en una ciudad con repechos (como ocurre en Barcelona) y no quieres llegar al destino sudando, la Brompton eléctrica es la solución. Sin duda alguna, uno de los principales motivos por los que comprarse una Brompton electric. Puedes elegir tres potencias diferentes de ‘ayuda’, pero con la número 1 es suficiente para la mayoría de trayectos. Para muestra, un botón: nosotros subimos al Tibidabo con el nivel más bajo de potencia (el 1) y llegamos arriba sin gota alguna de sudor.
  • El plegado: Pues bien, en la versión eléctrica: tres cuartos de lo mismo. Puedes plegar del todo la bici sin tener que quitar la batería. Ver plegar y desplegar una Brompton es una obra de arte por la perfección de los movimientos y por cómo encaja todo.
  • Quitar y poner la batería: La bolsa donde hay la batería se quita muy fácilmente. En este sentido, es muy fácil y práctico quitar y poner la batería de la Brompton electric, mucho más que cualquier bolsa de Brompton, que tiene el pulsador debajo. Existe un botón en la parte superior de la bolsa que al apretar te permite separarla de la bici y cogerla por el asa.
  • Cargador USB: La batería lleva incorporado un puerto USB para cargar el móvil en caso de necesidad.

Contras de la Brompton Eléctrica

No todo son ventajas en la Brompton electric, evidentemente. Aquí os dejamos cuáles son los puntos débiles de esta bici, según nuestro punto de vista.

  • El precio: Que las Brompton eléctricas sigan siendo una minoría en las calles se debe a su alto precio. Creemos que aunque es una maravilla de bici, su precio es desorbitado. El precio más bajo es de 3.495€, pero te puede llegar a costar 3.740€.
  • La bolsa de la batería: Una de las cosas que menos nos ha gustado de la Brompton electric es la bolsa de la batería. Si bien es cierto que es pequeñita y se acopla muy bien al frontal de la bici (como cualquier bolsa, vaya), en su interior apenas cabe la batería (que va integrada) y el cargador (en un compartimento frontal). Sin embargo, te puedes comprar bolsas más grandes donde te caben muchas otras cosas además de la batería (un portátil, un bolso…). Pero como decimos, se tienen que comprar a parte. Si dejas el cargador en casa, en este compartimento exterior te cabría la cartera/monedero, las llaves y poco más.
  • El cambio de potencia: Pues bien, si quieres cambiar de potencia, debes apretar un botón que se encuentra en la batería (que no en el manillar) y cuesta un poco llegar a él si vas en marcha. Como ya hemos comentado, la batería te permite escoger entre tres potencias. Es cierto que cada potencia es bastante polivalente (por lo que no tienes necesidad de cambiar en marcha), pero no estaría de más poder escoger la potencia desde el manillar sin tener que hacer malabarismos.

Características Principales de una Brompton Eléctrica

  • Potencias que incorpora la batería: 3 (al margen de las marchas de la bici)
  • Peso de la bicicleta con la batería: 17,4 kg
  • Autonomía: de 30 km a 70 km (según el uso)
  • Batería: voltaje 36V, Energía: 300 Wh
  • Tiempo de carga de la batería: 4 horas

Precio de la Brompton Eléctrica

Como hemos indicado más arriba, el principal contra de una Brompton electric es su elevado precio. En España se vende a partir de 3.320€ (la de dos velocidades) o 3.495€ (la de seis velocidades) en los colores turquesa y negro. Si prefieres una Brompton eléctrica lacada en negro o flame, el precio sube a 3.740€ (la de seis marchas).

Electrificar una Brompton

Ante el alto precio de la Brompton eléctrica, no són pocas las personas que se deciden a electrificar una Brompton normal. No sabemos cómo responde una Brompton normal electrificada porque no la hemos probado, pero el precio de electrificar una Brompton oscila entre los 700€ y los 1.200€ instalación incluída.

¿Merece la pena? Nosotros somos partidarios de comprar la original, ya que se trata de una bici diseñada para asumir esa potencia y tracción, no como una Brompton normal, que al electrificarla puede sufrir averías y desajustes. En todo caso, que cada uno saque sus conclusiones y haga lo que considere más oportuno.

Veredicto

Con un precio de 3.760€, ¿Deberías apretar el botón ECO y pasar completamente de ella, el botón TOUR para tenerla en tu lista de opciones, el SPORT para pensártelo mucho, mucho, o el TURBO para ir corriendo inmediatamente a por ella? Si has tomado la decisión de moverte en bicicleta eléctrica, quieres la mejor plegable y no te importa hacer una inversión que, en todo caso, vas a amortizar, no lo dudes: aprieta el botón TURBO y vete corriendo a por ella.

tags: #brompton #electrica #opiniones