¿A qué niño no le gusta tener una bicicleta? De pequeños todos hemos soñado con tener una bicicleta que nos diese algo más de independencia y que además pudiésemos usar como medio de transporte. Pero cuando tenemos que elegir una bicicleta para un niño las cosas se complican ¿cómo sé la talla que mejor le va? ¿Qué características tiene que tener para garantizar la seguridad del niño?
Hoy te dejamos unos consejos para que puedas orientarte a la hora de comprar una bicicleta para un niño.
1. Tamaño
Las tallas de las bicicletas para niños están pensadas dependiendo de la edad, pero sobre todo de la estatura. Hay que tener en cuenta que la talla en las bicicletas se mide principalmente por las pulgadas de la rueda.

Aquí os dejamos una tabla orientativa sobre las estaturas, la edad y el tamaño de la rueda de la bicicleta.
| Altura | Edad | Tamaño de la rueda |
|---|---|---|
| 50 - 85 cm | 2 - 3 años | 12” |
| 85 - 100 cm | 2 - 4 años | 14” |
| 100 - 110 cm | 3 - 6 años | 16” |
| 105 - 120 cm | 4 - 7 años | 18” |
| 110 - 140 cm | 6 - 11 años | 20” |
| 140 - 160 cm | 9 - 14 años | 24” |
| 140 - 170 cm | 14 en adelante | 26” |
Es importante saber que no hay que comprar la bicicleta para “cuando crezca” porque el niño no se sentirá cómodo con la bici y además puede resultar peligroso. Lo ideal es que pueda apoyar los pies en el suelo, que la barra del cuadro le llegue dos centímetros y medio por debajo de la ingle y que llegue a los frenos con facilidad.
2. Seguridad
La seguridad en la bicicleta es muy importante por eso es importante que nos fijemos sobre todo en los materiales con los que está diseñada la bicicleta para comprobar si son de buena calidad.
Muchas veces cuando queremos regalar una bicicleta a un niño nos fijamos más en los elementos decorativos que en los propios componentes de la bicicleta, que son lo más importante. En este sentido siempre podemos dar un toque infantil a la bicicleta con un casco decorado, que además aporta un extra de seguridad.

3. Accesorios
A los niños les encanta tener la bicicleta equipada con accesorios, como un timbre, un bidón o una cesta. Además en el caso de los timbres sirven para aumentar la seguridad y los bidones para mantenerse hidratado.
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4. Extras para los más pequeños
Los más peques de la casa necesitan algún extra en su bicicleta. Más allá de ser un simple juguete el cual permite aprender a divertirse realizando una actividad física y estimula e incrementa la coordinación, el equilibrio y la agilidad. La bici infantil que nosotros recomendamos es la que tenga más una sensación de bicicleta para que se vaya haciendo a ella. No hace falta que el coste o las prestaciones sean muy elevadas. Un error habitual es pensar que se le quedará pequeña muy pronto y elegir una bicicleta «para cuando crezca».
Además de los consejos a la hora de escoger entre una bicicleta infantil u otra, también tratamos de comentar la importancia de llevar el casco. Es fundamental a la hora de usar la bicicleta, están en edad de crecimiento y son realmente frágiles, con lo que la seguridad es algo importante.
¿Necesitan los niños una mountain bike “de verdad”?
Sí y no. Una bicicleta infantil normal es perfectamente adecuada para el uso diario, sobre todo si cumple las normativas de seguridad y uso aprobadas por industria. Por regla general, las bicicletas infantiles de alta calidad son tan robustas y estables que pueden afrontar sin problemas trayectos cortos por caminos forestales y pistas.
Pero si el interés de tu hijo/a por las excursiones por el campo aumenta, o si quieres llevarlo al bike park más a menudo, sin duda merece la pena comprar una Mountain Bike especial para niños.
Luis Brethauer, de la marca Propain, afirma: “Si nos damos cuenta de que a los niños les gusta rodar por el suelo del bosque y el ciclismo se convierte para ellos en una afición, sin duda tiene sentido proporcionarles las herramientas adecuadas. Por mucho talento y habilidad que tenga el niño sobre las dos ruedas, la diversión que puede alcanzar con una bicicleta infantil (diseñada principalmente para entornos urbanos) en los caminos del bosque es muy limitada. Y una pasión en desarrollo podría frustrarse y cortarse de raíz”.
En cuanto aprendan a montar en bici
Al principio, los niños son menos conscientes de las distintas superficies y las perciben como menos amenazadoras que los adultos. Para los niños, al inicio de su aprendizaje, una raíz no es un obstáculo, sino algo emocionante.
En cuanto los pequeños sepan montar en bicicleta con seguridad, no hay nada que objetar a sus primeras excursiones por el bosque. Incluso con la bicicleta infantil urbana de uso diario los senderos fáciles no deberían suponer ningún problema. Es importante no sobrecargar de actividad ni presionar al niño, para no causar un rechazo: el objetivo es la diversión.
Las pendientes son mucho más restrictivas para los niños que el tipo de terreno sobre el que ruedan. Aunque el cambio trasero tenga los desarrollos más adecuados posibles para los niños, éstos difícilmente pueden superar subidas empinadas y/o largas debido a la falta de fuerza y al efecto de palanca aún desfavorable de sus “piernecitas”. Aquí es donde entra en juego la ayuda mediante el empuje o a través de un medio mecánico, como las cada vez más populares cuerdas de tracción.
ESCUELAS DE MOUNTAIN BIKE. Aprendiendo con amigos
Para acelerar el proceso de aprendizaje es muy recomendable apuntar al niño/a a una escuela de Mountain Bike. Incluso pueden ir con los padres y aprender técnicas en conjunto.
Roman Högerle, de la marca Centurion: “Una buena bicicleta infantil se caracteriza por unas dimensiones adaptadas a los niños en cuanto a cuadro y componentes. Además, la bicicleta debe ser ligera y razonablemente asequible. A los niños les debe resultar lo más fácil posible montar en su primera bicicleta”.
Luis Brethauer, de Propain: “No son necesariamente ciertas características individuales las que hacen que una buena bici sea adecuada y buena para niños, sino la interacción de varios de esos factores como la geometría, el peso, el tamaño de las ruedas, la configuración de la suspensión y la ergonomía de los componentes en relación con el tamaño y el peso de los niños”.
En resumen, no es diferente que con una bicicleta para adulto: los detalles se suman al conjunto. Entre ellos se encuentran, sobre todo, los llamados puntos de contacto. Los puños deben tener un diámetro adecuado a la edad, que suele ser muy pequeña. El sillín debe adaptarse a la ergonomía del trasero de un niño en edad de crecimiento. Los pedales deben ofrecer mucho agarre, pero no ser demasiado grandes ni afilados.
Igual de importantes son unas marchas, con unos desarrollos lo más ágiles posible, y unas manetas de freno que puedan alcanzarse con seguridad incluso con dedos diminutos. Si hay suspensión, que puedan ajustarse o que ya esté ajustada para un peso de unos 20 kilos. También hay que tener en cuenta la ergonomía de las bielas (nunca demasiado largas) y del manillar (preferiblemente ancho, pero no demasiado).
PEQUEÑOS DETALLES
La pregunta más habitual que se hacen todos los padres de niños aficionados al ciclismo es también la más difícil de responder. La estatura del niño es, literalmente, el factor decisivo. Y esto no sólo varía mucho de un niño a otro, sino que también cambia -como bien saben los padres- rápidamente.
Son habituales los siguientes tamaños de rueda: 14”, 16”, 20”, 24”, 26” y 27,5”. A la derecha se indica qué tamaño de rueda se adapta a cada edad y altura. Dado que los niños crecen constantemente lo ideal es planificar la compra de una bicicleta en torno al “punto óptimo”, para que las proporciones del niño y de la bicicleta se adapten. Esto significa que la bicicleta puede ser un poco grande al principio y un poco pequeña al final de su uso útil. Pero la diferencia está en saber definir ese “un poco”.
Sí, las hay, pero sólo en cierto sentido. Es lógico que los tubos no puedan alargarse. Pero hay fabricantes que ofrecen bicicletas adecuadas “al crecimiento”. Estas permiten convertir la MTB de un tamaño de rueda al siguiente. El salto relativamente pequeño de rueda de 24” a 26” es particularmente popular.

Scott, por ejemplo, ofrece su mini enduro Ransom en estos tamaños de rueda y al mismo tiempo permite la conversión entre los diámetros de ruedas. “Los niños crecen rápido. Y nosotros simplemente queremos que se diviertan con su bicicleta favorita el mayor tiempo posible. Por eso nuestra Ransom crece con ellos. El cambio de ruedas necesario es fácil, y el ‘flip chip’ permite ajustar la geometría perfectamente”, dice Julian Oswald, de Scott.
Básicamente, las ventajas de una bicicleta de cuadro rígido para niños son muy claras: si prescinde de la suspensión trasera la bici en conjunto pesa menos, es más económica, el mantenimiento es más sencillo y es menos propensa a averías. Así que hay mucho a favor de una bicicleta rígida con suspensión delantera como mucho. Pero es cierto: cuando la velocidad y el hambre de senderos aumentan, la inversión en una doble suspensión merece la pena. Y cuando se trata de tracción, la full-suspension es claramente superior a la hardtail.
Mientras tanto, tanto los fabricantes de suspensiones como los expertos en cinemática de los fabricantes de bicicletas han tenido en cuenta a los ciclistas de “peso pluma”. Ofrece más agarre, confort y seguridad gracias a la suspensión trasera. “Una doble suspensión para niños tiene mucho sentido cuando lo que se busca es adquirir experiencia en terrenos más técnicos y disfrutar del máximo control, igual que en las bicis para adultos”, dice Luis Brethauer, de Propain.
El manejo es más directo que con una bicicleta con suspensión total.
A esto tampoco se puede responder con un sí o un no generalizados. Algunas marcas muy activas en el sector juvenil, como Propain, Earlyrider o YT, se centran en bicicletas de gravity desde enduro a descenso, algo que extienden a sus modelos infantiles, para mantenerlos en línea con la imagen de la marca.
“Hay MTB para niños que tienen un claro enfoque XC. Esto limita la diversión en los senderos orientados al descenso y en los primeros saltos de los más pequeños. Para un niño que quiere divertirse sobre todo, una bicicleta infantil de la gama Gravity es más adecuada”, afirma Luis Brethauer, de Propain.
Roman Hö- gerle, de Centurion, tiene una opinión diferenciada: “Las MTB de Bikepark para niños son más bien un nicho en nuestra opinión. Para los padres con un enfoque Enduro que llevan a sus hijos a los bike park, son la elección correcta. Para todos los demás, las bicicletas son innecesariamente pesadas y/o caras. Tampoco creemos que tenga sentido hacer las bicis de los niños cada vez más largas y, por tanto, más orientadas al descenso. Los niños no tienen miedo a las raíces.
Para Julian Oswald, de Scott, se trata de ambas cosas: “Siempre hemos estado muy presentes en todos los segmentos de la bicicleta. Desde las bicicletas de carretera hasta las de descenso, ofreciendo productos especializados. El éxito de las bicicletas infantiles Woom en particular puso el tema del peso en el punto de mira. También es una paradoja que actualmente la gente de 80 kilos se queja más que nunca de los elevados pesos de las Mountain Bike: “¿15 kilos para una All-Mountain? ¡Ridículo! Nadie podrá pedalear con eso, es demasiado”. Recibimos correos así todo el tiempo. Pero entonces, ¿qué se supone que debería pensar un niño de 15 kilos con una bici de 10?
REMOLQUE 2.0
Por la experiencia de nuestra redacción con nuestros propios hijos, hay un hecho claro: cuanto más pequeños son ellos, más importante es un peso bajo. Pero a medida que crecen y adquieren experiencia, más se invierte esa situación.
Luis Brethauer, de Propain, está de acuerdo: “El peso por sí solo no hace una que una MTB infantil o juvenil sea buena o mejor, es la combinación de muchos factores como los desarrollos, el montaje de componentes, o la respuesta de la suspensión. Un peso bajo favorece la manejabilidad, pero si es demasiado ligero, tiene un efecto negativo en la experiencia de conducción. Además, una MTB para niños tiene que ser capaz de soportar mucho castigo. Un buen término medio conduce al mejor resultado.
Caro es relativo. A primera vista, las bicicletas infantiles/juveniles de alta calidad parecen cualquier cosa menos barata. Pero: las “herramientas” de alta calidad para jóvenes están equipadas con componentes correspondientemente caros, y se dedica mucho trabajo de desarrollo a los modelos superiores. Además, las MTB para pequeños bikers tienen que lograr el mismo equilibrio que las bicicletas de XC de Copa del Mundo: tiene que ser superligera, pero también funcional. Sobre todo, cuanto más cara es la bicicleta, mayor es su valor de reventa. En los tamaños intermedios de gama alta bien mantenidas las bicis pueden revenderse con sólo una pequeña pérdida, incluso tras años de uso.
Lo primero que tienes que saber a la hora de comprar una bici infantil, es que el tallaje no es el mismo dependiendo del fabricante. Pero en muchas ocasiones te puedes encontrar que por ejemplo una bici con diámetro de rueda de 16”, se puede recomendar para edades de entre 4 y 7 años entre 95 y 120cm de altura y del mismo modo, otro modelo de la misma u otra marca también con rueda de 16” de diámetro se puede recomendar para edades de entre 5 y 6 años y alturas de entre 95 y 105cm.
Como puedes ver en estos cuatro ejemplos de diferentes fabricantes, hay bastante variación en cuanto a las edades a las que recomienda cada diámetro de rueda, como la altura del niño. Por este motivo, si ves que la franja de edad no acaba de convencerte para elegir la talla de bici, puedes guiarte por la altura, así como cuando lo ofrece el fabricante las longitudes mínimas y máximas de la entrepierna del pequeño.
Si estás entre dos tallas, lo mejor sería que pudieras probar ambas y ver como se siente el niño encima de la bici y como llega tanto al suelo con el sillín al mínimo, como la distancia de los brazos al manillar.
Otro punto a tener en cuenta cuando estés eligiendo la talla adecuada de la bici infantil, es guiarte por la altura del sillín. Lo mejor, siempre que puedas, es comprobarlo con el propio niño/a y ver que margen de subir o bajar tiene el sillín. Por lo habitual, cuanto más pequeños son los niños, más bajo llevan el sillín. Quieren llegar al suelo porque les da seguridad, tanto si vienen de las balance, como si no, y tienden a pedalear en una posición muy baja con las rodillas muy flexionadas.
Ten paciencia con esto y dales tiempo a que vayan cogiendo confianza, para ir subiendo el sillín de manera muy suave y progresiva.
Lamentablemente, el rango de edades de uso de las bicis infantiles suele ser muy corto. No podemos asegurar exactamente cuantos años les va a servir una bici infantil a los más pequeños de la casa, pero la media suele ser de unos 2-3 años por talla.
Sabemos que esto es un tema delicado, porque si quieres comprar una bici de calidad, el coste por niño/talla es bastante elevado. Si compras una bici económica de baja calidad, la diferencia de precio es muy grande, pero la calidad, mantenimiento y seguridad del niño se verán muy comprometidos. Ante esta situación, muchos padres deciden comprar una talla más grande de la que le toca por edad/altura, algo que puede ser un error tremendo.
Si el niño/a no tienen la habilidad suficiente encima de la bici, o el hábito aprendido de cambiar de velocidad, frenar o tomar curvas y escalones, una bici más grande de lo que sería su talla correcta, va a hacer que vaya mucho más inseguro, con menos confort a la hora de pedalear, más lejos del manillar de lo que debería y con menos margen de giro por la longitud del tubo superior.
En este aspecto, os animamos a que si no podéis permitiros cambiar de talla de bici infantil cuando toca, tiréis de familia, amigos y tiendas especializadas con material de segunda mano. Hay muchísimas bicis infantiles que terminan siendo abandonadas por el hecho de que ya no sirven por la talla, pero muchas de ellas están casi sin usar.
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