Cuando entrenamos a 90 revoluciones por minuto durante horas, ponemos al límite a nuestra bicicleta. Los elementos pueden desgastarse, quizá no el primer día, pero sí en el futuro. Es importante identificar los distintos ruidos y sonidos que nos pueden indicar averías fáciles de arreglar al principio, pero si no nos damos cuenta pueden provocar daños graves en los componentes de la bici. Evita a toda costa quedarte tirado en cualquier camino o incluso hacerte daño por una avería que ocasiona un accidente solo por no estar pendiente de los ruidos que puedes escuchar de la cadena, el cuadro o los frenos.
Si una bicicleta cruje al pedalear, ¿no hay de qué preocuparse o es una señal de alarma? Un crujido de la bici al pedalear puede tener muchas causas. La mayoría de ellas son inofensivas. Otras, sin embargo, pueden ser defectos graves que pueden poner en peligro tu seguridad, como una grieta en el cuadro de carbono. Así que si tu bicicleta empieza a crujir sin parar, deberías tomártelo en serio e identificar el origen.
Una buena noticia: muchas causas pueden identificarse y solucionarse con unos sencillos pasos. Antes de llegar al fondo de las posibles causas, hemos recopilado algunas preguntas que te ayudarán a localizar el problema:
- ¿Cuándo aparece el crujido?
- ¿Dónde oyes el crujido?
- ¿Con qué frecuencia oyes el crujido?
Aquí te mostramos algunas de las razones más comunes por las que tu bicicleta puede estar generando ruidos al pedalear, y cómo puedes solucionarlo.
Posibles causas y soluciones
1. Ruidos provenientes de las ruedas
Las ruedas pueden agrietarse si los cierres rápidos o los ejes pasantes no están bien apretados. La solución es sencilla: afloja el eje y vuelve a apretarlo. Si esto no funciona, una buena limpieza y engrasado puede ayudar.
Por otra parte, comprueba también el desgaste y la holgura de los bujes porque también puede ser la causa de crujidos durante la marcha. Por último, pero no por ello menos importante, comprueba la tensión de los radios sujetando firmemente los pares de radios. Si está demasiado baja, pueden provocar ruidos y tendrás que volver a tensar y rectificarlos si es necesario.
Algunos usuarios han compartido experiencias donde los radios eran la fuente del problema. Un sonido metálico al hacer fuerza al pedalear puede indicar que los radios están rozando donde se cruzan, especialmente si la pintura se ha desgastado. Desmontar, engrasar y montar nuevamente puede ser la solución.

2. Chasquido del manillar y la potencia
El juego entre el manillar y la potencia puede provocar un chasquido en la zona comprendida entre el manillar y la potencia. Para solucionarlo, afloja primero los tornillos de ajuste y desmonta el manillar de la potencia. A continuación, límpialo todo a fondo y aplica un poco de pasta de montaje a las superficies de ajuste. Una vez que hayas vuelto a montarlo todo, aprieta todos los tornillos con el par de apriete correcto.
3. Crujidos en la dirección
Las causas van desde el desgaste y la suciedad hasta la razón más común: precarga insuficiente en los rodamientos. Puedes comprobarlo fácilmente manteniendo el freno delantero pisado, agarrando la interfaz entre la corona de la horquilla y el tubo de dirección y moviendo la bicicleta hacia delante y hacia atrás. Si observas holgura en este punto, puedes solucionar el problema aflojando primero la potencia a través de los tornillos de ajuste de la horquilla. A continuación, aumenta la precarga con el tornillo de la tapa superior hasta que dejes de notar esa holgura.
4. Crujido en la horquilla
La horquilla puede crujir en la zona de la corona, en las punteras y en la transición entre los montantes y las patas inferiores. Si el sonido se debe a holguras entre la corona de la horquilla y el tubo de dirección, o si percibes holguras en los casquillos entre los montantes y las patas inferiores, te recomendamos que acudas a un taller especializado en horquillas de suspensión. Si, por el contrario, los chirridos proceden de las punteras o del rodamiento inferior del juego de dirección, lo mejor es volver a echar un vistazo al apartado "crujidos en la rueda" o "crujidos en el juego de dirección".
5. Crujidos en la zona del sillín y la tija del sillín
Un sillín poco apretado o una tija de sillín instalada en seco pueden generar ruidos. Si los chirridos proceden de estas piezas, debes desmontar el sillín y la tija de sillín. Con esta medida podrás comprobar si los componentes están dañados y, a continuación, limpiarlos a fondo. Luego podrás volver a montarlo todo correctamente. Eso sí, un detalle de importancia: utilice grasas o pastas de montaje recomendadas por el fabricante y asegúrate de que el par de apriete es el correcto.
La tija suelta o con poca grasa es una causa muy común de crujidos. Engrasa toda la zona en la que se inserta el sillín a la tija. Además, revisa que el freno de la rueda trasera no interfiere con ninguna conexión y que la rueda esté bien alineada con el sillín.
Experiencia de un usuario: Tras llevar la bicicleta al taller varias veces y cambiar el eje pedalier y rodamientos sin éxito, un usuario descubrió que el ruido desapareció al re-atornillar la base del tubo de la tija que se había desatornillado completamente.

6. Crujidos en la biela y el pedalier
Si notas que hay ruido en el pedalier al hacer fuerza, primero debes desmontar la biela. A continuación, elimina la suciedad y comprueba que no esté dañado. Comprueba también que los platos estén bien fijados con el par de apriete adecuado. A continuación, confirma que las cazoletas de los rodamientos estén firmemente montadas, mientras que los rodamientos deberían girar con facilidad y uniformidad. Si no es así, la única solución es sustituir el eje de pedalier. Si el rodamiento sigue en buen estado, puedes volver a montarlo todo. Asegúrate de que las superficies de contacto y conexión están bien engrasadas y de que todos los tornillos están apretados con el par de apriete correcto.
Estos crujidos pueden causarse por un fallo en la transmisión del pedalier. Lo podemos notar si vemos que la parte derecha del pedalier se afloja y justo cuando pasa en una posición de las 12 en punto en la manivela izquierda se oye un crujido o un ruido como si diesen golpes en una pared.
La zona del pedalier es una fuente principal de ruidos molestos debido a su cercanía al suelo y la exposición al polvo y barro. Limpiar los pedales con desengrasante y engrasarlos, incluso desmontando y limpiando su eje, es crucial.
7. Crujido de los pedales
Los pedales también pueden ser la causa de ruidos molestos. Si los pedales de la bicicleta crujen, suele deberse a que están mal apretados o a que hay suciedad en la rosca. Comprueba si los pedales están bien apretados y si tienen holgura o están dañados. Límpialos, engrasa la rosca y vuelve a colocarlos con el par de apriete correcto.
8. Crujido de la transmisión
Los chirridos de las piezas de la transmisión pueden deberse a varias causas. Una de las más comunes es que el cassette esté flojo. Comprueba si el cassette está apretado con un par de apriete suficiente. Las cadenas, platos o cassettes desgastados también pueden provocar ruidos poco agradables. Medir el desgaste de la cadena puede ayudarte a determinar si es necesario sustituirla. Si tus platos y cassettes ya muestran dientes de tiburón, también deben sustituirse para garantizar un funcionamiento óptimo y un mínimo ruido.
Si la cadena roza en los piñones inferior o superior habría que comprobar si se han movido los topes o se ha desajustado el desviador por cualquier motivo. En este caso lo primero es comprobar la tensión del cable (un motivo más habitual de mal funcionamiento) y luego comprobar bien la posición de dichos topes.
9. Crujidos en las partes móviles
El desviador trasero o el desviador delantero también pueden ser una fuente de ruido, especialmente si se ha acumulado suciedad y polvo entre sus piezas móviles. Una limpieza a fondo del desviador delantero, el cambio trasero y la patilla del cambio, así como unas gotas de aceite penetrante en las juntas, pueden ayudar.
La patilla del cambio o desviador trasero también puede ser fruto de ruidos y molestias si se ha doblado por un golpe o caída. Al no estar perfectamente alineado, la cadena rozará con el desviador o sufriremos saltos y cambios involuntarios de piñón. Comprueba que las dos roldanas del desviador están perfectamente en vertical con el piñón engranado.
El cableado también es fruto de ruidos y roces que pueden volver loco a cualquiera, especialmente si no nos damos cuenta de su procedencia. Además, los cables y el interior de las fundas se pueden secar, provocando que al rozar suene. Hay fórmulas para evitarlo, y una de ellas es limpiando de vez en cuando los propios cables y aplicando unas gotas de lubricante en determinadas zonas del recorrido, especialmente en los puntos de fricción. Ojo también a si el ruido proviene del roce de un cable o funda con el propio cuadro en la parte exterior (o con una botella de la horquilla, algo que puede suceder con los cables de los bloqueos).
10. Crujidos en el marco
Si el crujido procede del cuadro, hay que tener especial cuidado. Podría deberse a una grieta en el tubo del cuadro o a un cordón de soldadura. Se trata de un grave riesgo para la seguridad, por lo que, si sospechas de ello, debes hacer revisar la bicicleta por un experto o, en un caso evidente, dejar de conducirla inmediatamente.

11. Crujidos en la suspensión trasera y el amortiguador
En una bicicleta de doble suspensión, los crujidos pueden proceder del sistema de suspensión trasera. Las fuentes típicas de ruido son los bujes del amortiguador, los rodamientos del cuadro, los tornillos y los pernos. Si el crujido de la bici solo se produce durante la compresión y el rebote, la suspensión trasera es la fuente del problema. Para solucionarlo, comprueba primero la presión de aire y la precarga del muelle. Si esto no ayuda, se deben volver a apretar todos los tornillos y pernos. Si el ruido persiste, afloja todas las uniones atornilladas en los eslabones, limpia las piezas y vuelve a montarlas bien lubricadas con el par de apriete correcto.
Si revisando el correcto apriete sigue sonando, conviene desmontar los rodamientos de la (o las) bieleta, limpiarlos con cuidado y volver a engrasarlos. Sustituyéndolos cuando sea necesario o si vemos que tienen desperfectos.
Importante: Aunque es una solución que hará que desaparezca el ruido de forma temporal, nunca hay que echar aceite donde haya grasa ni grasa donde haya aceite, ya que vamos a provocar el efecto contrario al deseado.

Tabla resumen de causas y soluciones
| Causa del Ruido | Solución |
|---|---|
| Ruedas flojas o sucias | Apretar ejes, limpiar y engrasar |
| Manillar y potencia con juego | Limpiar, aplicar pasta de montaje y apretar |
| Dirección desgastada o sucia | Apretar, limpiar y engrasar rodamientos |
| Sillín y tija sucios o flojos | Desmontar, limpiar, engrasar y apretar |
| Pedalier sucio o dañado | Desmontar, limpiar, engrasar o sustituir |
| Pedales flojos o sucios | Apretar, limpiar y engrasar roscas |
| Transmisión sucia o desgastada | Limpiar, engrasar o sustituir componentes |
| Partes móviles sucias | Limpiar y lubricar desviadores |
| Cuadro dañado | Revisión por un experto |
| Suspensión trasera sucia o floja | Limpiar, engrasar y apretar |
Recuerda que el mantenimiento regular y la limpieza adecuada son clave para prevenir la mayoría de estos problemas. ¡Mantén tu bicicleta en óptimas condiciones y disfruta de un pedaleo silencioso y eficiente!
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