¿Eres un biker? El MTB ha cambiado mucho desde aquellas primeras «bicis de montaña» que empezaban a rodar por los caminos de Estados Unidos. Aquellas bicicletas de carretera que unos “locos” modificaron de manera rudimentaria en los garajes de sus casas han dado lugar a un gran abanico de tipos de bicis MTB, enfocadas cada cual a un tipo de rutas.
En esta guía os vamos a mostrar las diferentes modalidades de ciclismo MTB que existen y las biciletas de montaña más adecuadas para cada una, de forma que puedas elegir con total confianza la bicileta que hará que disfrutes al máximo del mountainbike.

Modalidades de Ciclismo MTB
Estas tres modalidades son las que actualmente abarcan la mayor parte del mercado:
- Cross Country (XC): Si lo tuyo es la velocidad y la búsqueda incansable de una mejor versión de ti mismo, el XC es lo tuyo. Senderos rápidos, subidas explosivas y rodar lo más rápido posible, eso es el Cross Country.
- Trail: Salir sin otro fin que el de disfrutar de cada kilómetro, podríamos decir que este es el lema que define el Trail. Una modalidad que nos adentra en la naturaleza y nos hace fusionarnos con esta a través de recorridos con largas bajadas, subidas tendidas y en la mayoría de los casos… acaba la ruta brindando con los colegas en el bar.
- Enduro: ¿Buscas emociones fuertes y descargar adrenalina? El Enduro es tu modalidad, accede a lugares imposibles, disfruta de las vistas unos segundos y…tírate para abajo como si no hubiese un mañana. ¿Te ha molado? Pues vuelve a subir y de nuevo a darlo todo cuesta abajo hasta que el cuerpo aguante.
Características Clave de las Bicicletas MTB
Ante la multitud de variantes de disciplinas y modalidades de Mtb, a veces resulta complicado decantarse por un modelo especifico de bicicleta. Deberás probar y pararte a pensar, ¿Qué es lo que mas te gusta hacer en bicicleta? ¿Quiero competir o simplemente disfrutar y hacer deporte?
Las bicicletas Cross Country son las F1 de la montaña, tus compañeras ideales si lo que buscas es ir cada vez más rápido. Su único fin es bajar lo más rápido posible. ¿Te gusta la adrenalina? Bicis rígidas MTB son súper eficientes en subidas y zonas rodadoras, pero que no desmerecen en bajada. ¿Su fuerte? Si buscas rendimiento y ligereza, no cabe duda en que lo que necesitas es una bici de carbono.
Actualmente, las ruedas de 29 pulgadas se han impuesto en el mercado, salvo contadas excepciones en tallas pequeñas. Pero no , el tamaño de la rueda no es lo único que debemos de tener en cuenta en una rueda de MTB, la presión a la que llevamos nuestros neumáticos determinara mucho el comportamiento de nuestra bici, a mayor presión , menos resistencia de rozamiento con el suelo nos ofrecerá la rueda, pero por contra el grip también será menor, así que deberemos buscar el punto exacto, teniendo en cuenta el tipo de terreno al que nos vayamos a enfrentar.
La geometría es el factor clave que determina el terreno en el que una bici se comportará de manera más eficiente. Algunos aspectos como el ángulo de dirección pueden ser claves, contra menor sea este mas estable será nuestra bici en bajada, por contra la bici será menos reactiva.
Si buscas un plus de seguridad en bajada, una tija telescópica te será de gran ayuda, bien seas todo un profesional o un novato, este tipo de tija te dará un punto más en descensos. Pero si no tienes intención de hacer bajadas complicadas , una tija fija aligerara tu bici y requerirá de menor mantenimiento.
Una de las medidas que se han puesto de moda hace un tiempo es el reach de una MTB. Es muy útil para saber la talla de una bicicleta. Es similar a la medida del tubo superior, pero en este caso se toma desde la línea perpendicular al suelo que saldría del centro de la caja de pedalier al centro de la parte más alta del tubo de dirección.
¿Cómo elegir la talla de mi MTB?
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Carbono vs. Aluminio en MTB para Mujer
Para ayudaros a decidir, vamos a comparar los dos materiales, carbono Vs.
- Peso: El peso es una de las diferencias más claras y conocidas entre los cuadros de aluminio y los de carbono. Los cuadros de carbono de calidad son más ligeros que los de aluminio de su misma gama. En la gama alta, las diferencias se van reduciendo con los avances logrados en la fabricación de los cuadros de aluminio y la aparición de nuevas aleaciones. Pero, aún así, sigue habiendo diferencias interesantes, según la modalidad. Estas diferencias de peso serán más o menos importantes, dependiendo de los objetivos de cada ciclista.
- Rigidez: La rigidez es importante cuando buscamos rendimiento y que la energía del pedaleo se transmita eficientemente a las ruedas. En este aspecto, el aluminio es muy rígido, pero tiene el inconveniente de que es poco absorbente. Los cuadros de fibra de carbono tope de gama, orientados a la competición, priman la rigidez y sacrifican la comodidad, y los de gamas medias o bicicletas orientadas a usuarios más recreativos, persiguen menor rigidez y mayor comodidad. En general, la mayor absorción de vibraciones e impactos es una clara ventaja en bicis de carretera, gravel o mountain bikes rígidas.
- Durabilidad y Resistencia: La durabilidad y la resistencia son las cuestiones que más dudas producen entre los posibles compradores de las bicicletas de carbono. Pero, realmente, el carbono es un material muy resistente que puede durar tanto como el aluminio y se usa incluso en las modalidades de Enduro y descenso. Soporta muy bien las fuerzas de torsión e incluso los impactos, por su elasticidad. Pero, en caso de impactos fuertes, es más frágil que el aluminio. Al superar su umbral de resistencia, se rompe o fisura dañando su estructura. Sin embargo, el aluminio es capaz de soportar impactos fuertes sin romperse. Lo habitual es que se abolle en la zona golpeada y siga cumpliendo perfectamente su función. El carbono también es más vulnerable que el aluminio frente a los rozamientos y la presión. El roce de una funda puede segarlo en poco tiempo. Y un par de apriete excesivo en cualquier pieza que aprisione fibra de carbono puede estrangular la fibra y provocar una rotura. Estos inconvenientes pueden salvarse teniendo mucho cuidado con los roces y las holguras, y usando siempre llaves dinamométricas en las piezas que contacten con cuadros y piezas de carbono.
- Posibilidades de Diseño: Las posibilidades de diseño son considerablemente mayores al trabajar con fibras de carbono. Los cuadros de bicicleta se fabrican en moldes, superponiendo capas de fibra que se pegan con resina epoxi, lo que ofrece una libertad casi total para elegir sus formas, que pueden llegar a ser muy complejas. Esto permite a los fabricantes optimizar la aerodinámica y conseguir estéticas impactantes con acabados perfectos, sin soldaduras ni empalmes visibles. Las tecnologías de hidroformado en la fabricación de los tubos de aluminio han ampliado notablemente las opciones de diseño en sus formas, optimizando también el espesor, que puede variar en distintas zonas del cuadro, según las fuerzas que tienen que soportar. Y, en los cuadros de aluminio de gama más alta, se pulen las soldaduras consiguiendo que sean invisibles, una vez pintadas.
- Precio: Las bicicletas de carbono parten de precios más altos. Los primeros precios de carbono para bicis rígidas de mountain bike o de carretera se sitúan entre 1.500 y 2.000 €, con fibras de inferior calidad, que no ofrecen todas las ventajas que atribuimos al carbono de mayor calidad.
- Sostenibilidad Medioambiental: El impacto de su fabricación en el medioambiente es similar o superior incluso en el caso del aluminio, porque se consume mucha energía para fabricarlo. Siendo así, el coste medioambiental del aluminio en toda su vida útil, es considerablemente menor que el de los cuadros de carbono.
Como conclusión, tanto las bicicletas de aluminio como las de carbono tienen sus ventajas e inconvenientes. La elección entre ambas dependerá principalmente del presupuesto y, salvando este, de factores como la modalidad, el estilo de conducción o la finalidad de la bici.
Si el presupuesto que destinamos a la bici llega a los primeros precios de carbono, habrá que valorar que una bici de aluminio con el mismo precio, tendrá componentes de mayor calidad, por el margen que deja el cuadro que es más barato, aunque sea muy digno. El argumento principal para elegir carbono, será su mayor capacidad de absorción, que se traduce en comodidad, seguridad y velocidad para largas distancias, sobre todo en bicis rígidas.
Los que buscan un rendimiento óptimo para competir o salir a cuchillo con la grupeta, tendrán que optar por bicis racing de carbono y buenos componentes, si su presupuesto se lo permite.

Tipos de Ciclismo y Materiales Recomendados
- Ciclismo de carretera: Si tenéis dudas entre el aluminio y el carbono en carretera, el carbono es el líder de ventas por sus propiedades de peso y rigidez y por la absorción que ofrece, especialmente valorada en bicis sin sistemas de suspensión. A la hora de elegir entre cuadro de aluminio o de carbono para carretera, nos decantamos claramente por el carbono.
- Gravel y bikepacking: Para la versión más aventurera del Gravel y las largas travesías de bikepacking, la mayoría de los ciclistas se decantan por el aluminio, buscando rigidez, resistencia y buen precio, si bien se suelen montar las horquillas de carbono.
- Ciclismo de montaña: El concepto de MTB es muy amplio y, a la hora de elegir entre bicis de mountain bikes de aluminio o carbono, aparte del presupuesto, del que ya hemos hablado en el apartado anterior, influirá el uso que le vamos a dar. Las bicicletas de carbono se han convertido en el estándar mayoritario en gamas medias-altas y son, por lo general, la gran aspiración de todo ciclista que quiera mejorar su bici.
Evolución de la Fibra de Carbono
La fibra de carbono comenzó a utilizarse en la fabricación de bicicletas a finales de los años 1980 como un material experimental para prototipos de cuadros de carretera y contrarreloj. Look fue el principal impulsor de este material para la fabricación de cuadros. Esta marca francesa aprovechó la gran inversión del famoso empresario Bernard Tapie, que compró la marca, para innovar en el desarrollo de nuevas tecnologías para la bicicleta. Así nació en 1986 la primera bicicleta de carbono de la historia, la Look KG 86 con la que Greg Lemond ganó el Tour del mismo año. Un modelo que combinaba la fibra de carbono con kevlar y racores de aluminio para rebajar peso y obtener un mejor rendimiento, sobre todo subiendo puertos.
Desde entonces varias marcas como Bianchi, Lotus o Vitus se sumaron a la fabricación de bicis con carbono en los primeros años 1990. Una evolución a la que acabaron uniéndose grandes fabricantes como Trek, Specialized o Cannondale a finales de esa década y comienzos de los 2000.
Tipos de Fibras de Carbono
Esa evolución de los procesos de fabricación trajo consigo diferentes composiciones de las fibras según la marca o el modelo para potenciar unas cualidades u otras dependiendo del tipo de ciclismo practicado o de la zona del cuadro a mejorar. Seguramente hayas oído hablar de las fibras unidireccionales UD, de las 3K y de las 12K, entre otras, pero no sepas diferenciarlas.
Hace referencia a la forma en la que está tejido el carbono que conforman los tubos del cuadro y componentes como bielas, manillares, etc. Las fibras K son las causantes del auge comercial de las bicicletas de carbono, gracias a su trenzado en cruz que ofrece mayor rigidez y consistencia. En cuanto al número, hace referencia al espesor de ese trenzado. Las 3K cuentan con 3.000 filamentos por fibra; las 6K 6.000 filamentos por fibra; las 12K 12.000 filamentos por fibra, y así sucesivamente.
En las últimas temporadas el carbono de fibras unidireccionales se ha convertido en el carbono más eficiente para la fabricación de cuadros, sobre todo en gama media y alta. Las fibras unidireccionales -denominadas fibras UD- se diferencian de las de tipo K en que están trenzadas todas en una dirección en lugar de estar cruzadas.
Ventajas de las Bicicletas de Carbono
El beneficio ligereza/rigidez es el principal y más comentado que seguramente hayas escuchado sobre el carbono. Pero este material tiene otras ventajas muy interesantes.
- Si quieres una bicicleta ligera que no te lastre al rodar, subir, etc., tienes que mirar opciones en carbono inevitablemente. Otra opción si tu presupuesto es más limitado es ir mejorando el montaje introduciendo algunos componentes de carbono: manillar, tija, bielas, ruedas, etc. El ahorro de peso medio con respecto a un cuadro de aluminio es notable, de en torno a 1 kg, aunque puede ser mayor dependiendo del modelo o la marca.
- La composición de los filamentos de carbono es de por sí muy resistente a impactos y al calor. Y si a eso le unimos su trenzado y unión tenemos como resultado tubos muy sólidos que además resultan muy resistentes a impactos, al calor o a la corrosión.
- Su composición mediante hilos unidos con resina (generalmente de tipo epoxi) ofrece una estructura flexible y absorbente. Además, muchos fabricantes como Cannondale o Trek juegan con el espesor de las fibras en determinadas zonas del cuadro (vainas, tirantes, dirección) para absorber más o menos impactos provenientes del terreno. El carbono, en general, es un material con el que se puede variar las geometrías y formas de los tubos del cuadro para adaptarse a necesidades concretas del ciclista.
- Esta capacidad de personalización del cuadro de la que hablábamos en el punto anterior permite fabricar cuadros con tubos más estilizados y de menor tamaño que los de aluminio, además de jugar con diferentes perfiles, formas o secciones.
Desventajas de las Bicicletas de Carbono
No todo son ventajas. Aunque el carbono es un material que ofrece unas prestaciones muy altas en cuanto a ligereza, rigidez y comodidad, también presenta una serie de inconvenientes que no hay que tener en cuenta a la hora de decidirse por una bicicleta de carbono o de aluminio.
- El coste de la materia prima de fibra de carbono es mayor que el del aluminio. Cuesta más generarlo y procesarlo. Además, el moldeado y fabricación de cuadros o componentes es mucho más costoso que materiales como el aluminio y el acero. Todo ello repercute en el precio. Actualmente el carbono sigue reservado para bicicletas de gama media y alta, con precios de partida de modelos nuevos de 1.700 euros en adelante para montaña o carretera. Si tu presupuesto es menor una opción interesante es comprar una bicicleta de carbono de segunda mano.
- Las roturas de cuadros de carbono no se dan con tanta frecuencia como se cree. Acaba siendo un material tanto o más resistente que el aluminio. Sin emabrgo, en caso de rotura la fragilidad es mayor y su reparación en taller más compleja y cara.
- Una de las fisuras maś habituales en los cuadros de carbono se produce por un exceso de apriete del cierre de la tija en el cuadro. Aunque el carbono es un material muy rígido y resistente, esta dureza obliga a que haya que tener más cuidado a la hora de ensamblar otros componentes. Por eso es esencial contar con pasta o grasa de montaje especial para carbono para ensamblar una tija o manillar. Asimismo, a la hora de atornillar es muy importante que respetes el par de apriete (expresado en Nm) facilitado por el fabricante.
- Otra desventaja que no es trivial es la huella de carbono que genera el carbono. La fabricación de un cuadro de bicicleta de este material tiene un gasto energético mayor y genera más residuos que el aluminio o el acero. Además, a diferencia de estos últimos materiales, el carbono es muy difícil de reciclar.
Mitos y Leyendas sobre la Fibra de Carbono
La fibra de carbono como material estrella de la fabricación de bicicletas está rodeado de multitud de mitos y leyendas que es conveniente desmentir.
Esta afirmación es una verdad a medias que conviene aclarar. Las diferentes pruebas de resistencia a impactos otorgan a la fibra de carbono composite una solidez mayor que las del acero o la aleación de aluminio. Asimismo, su resistencia a la corrosión y a los cambios de temperatura también es superior. En general, se aísla más del exterior. Esto se traduce en que la degradación o riesgo de rotura por desgaste de un carbono de calidad es menor con respeto a un cuadro equivalente en aluminio o acero. Sin embargo, precisamente debido a su mayor rigidez y solidez, ante un impacto directo de gran potencia el carbono no se deforma sino que tiende a resquebrajarse.
Éste es un mito que se va desterrando cada vez más, por fortuna. Aunque aún hay muchos ciclistas que creen que no hay diferencias sustanciales para un uso amateur de la bicicleta. Como ya hemos explicado, el carbono no sólo otorga mayor ligereza y mejores niveles de rigidez, que se aprovechan en cambios de ritmo o para generar más vatios. También aporta comodidad y absorción a la hora de superar obstáculos y rodar por terreno irregular.
Este mito es fácil de desterrar: prueba a rodar 100 kilómetros con una bicicleta de aluminio y compáralo con realizar el mismo trayecto en una bicicleta de carbono.
El carbono puede que presente mayor sensibilidad a la hora de ensamblar componentes. Pero más allá de usar grasa de montaje específica y no pasarse con el par de apriete, requiere prácticamente los mismos cuidados que otros materiales como el aluminio o el acero.
¿Cuándo Elegir una Bicicleta de Carbono?
Una vez vistas las características del carbono, queda responder a la pregunta con la que abrimos este artículo. Sin duda una bicicleta de carbono acaba teniendo muchos más pros que contras que una bicicleta de aluminio. Podemos aconsejarte la compra de una bicicleta de carbono si realmente te tomas en serio la práctica del ciclismo y quieres ganar en rendimiento y comodidad. La inversión, que cada vez es más asumible debido a su generalización en gamas más económicas, acaba mereciendo la pena en todos los aspectos y para todas las modalidades. Incluso las más radicales en biciclismo de montaña como el enduro o el descenso.
Sin embargo, no recomendamos este tipo de bicicletas si vas a montar en bici de forma ocasional o para realizar rutas cortas, poco exigentes y sin grandes objetivos deportivos, donde hay menos necesidad de ir rápido. Tampoco para usos que no sean el estrictamente deportivo, como por ejemplo desplazamientos urbanas de casa al trabajo.
Características Técnicas de las Bicicletas MTB
Las bicicletas de montaña o MTB están diseñadas para afrontar terrenos difíciles con piedras, raíces y otras adversidades que nos encontramos en los caminos de montaña. Este tipo de bicicletas tienen algunas características técnicas diferenciadoras que te contamos a continuación.
Estas características hacen que las bicicletas de montaña sean ideales para aventureros que buscan explorar senderos, montañas y caminos no pavimentados.
- Suspensión: Las bicicletas de montaña pueden tener suspensión delantera o doble suspensión, lo que ayuda a absorber los impactos de terrenos irregulares y mejora la comodidad y el control. En los últimos años son las de doble suspensión las más deseadas y compradas.
- Cuadro: Generalmente, los cuadros están hechos de materiales ligeros y resistentes como aluminio o carbono, lo que proporciona durabilidad sin sacrificar el peso.
- Tamaño de las ruedas: Las bicicletas de montaña suelen tener ruedas de 26”, 27.5” o 29”, cada una ofreciendo diferentes ventajas en términos de velocidad, maniobrabilidad y capacidad para superar obstáculos. Las bicicletas de 29 pulgadas son las que se suelen usar ya que absorben mejor los impactos y además en bajadas y llanos cogen más velocidad.
- Transmisión: La mayoría de las MTB cuentan con sistemas de transmisión de múltiples velocidades, que permiten a los ciclistas adaptarse a diferentes pendientes y terrenos. Por ejemplo, la transmisión Eagle de SRAM es una opción excelente para los ciclistas de montaña que buscan un sistema de cambio eficiente, duradero y versátil ya que permite tener un rango de cassette de 10-50 dientes lo que permite a los ciclistas enfrentar tanto subidas empinadas como descensos rápidos sin perder eficiencia.
- Frenos: Los frenos de disco, ya sean mecánicos o hidráulicos, son comunes en las MTB, ya que ofrecen un mejor rendimiento de frenado en condiciones húmedas o fangosas.
- Neumáticos: Los neumáticos son más anchos y tienen un diseño de banda de rodadura agresivo para proporcionar tracción y estabilidad en terrenos accidentados.