Cuando piensas en potencias del mountain bike es probable que no te venga a la cabeza Brasil, pero en los últimos años el mountain bike está creciendo de forma espectacular en ese país sudamericano.
Con Europa como referencia surgen eventos de talla internacional con organizaciones volcadas en lograr la máxima repercusión posible y en hacerse un hueco en el panorama internacional. No obstante, en este país tienen una prueba por etapas SHC, una S1 y una S2, carreras UCI de XCO y pruebas de las UCI Marathon Series. Mucho más que la mayoría de países europeos.
Avelar Sports ha vuelto a marcar la pauta de la competición de MTB en Brasil. Esta empresa organizadora de eventos ya ha marcado algunos hitos en su historia y hace un tiempo pudimos hablar con ellos para conocer su deseo de llegar a organizar un Mundial de bike-maraton.
La situación del MTB de competición en Brasil en plena pandemia es compleja, sin eventos de relevancia a la vista y la imposibilidad de competir para sus corredores. Así que Avelar Sports diseñó una competición de 2 días, con 2 carreras cada día, para reunir a los mejores bikers del país y, por un lado, permitirles volver a competir y, por otro, organizar una transmisión en directo de un evento espectacular especialmente ideado para ello.
Los pasados 15 y 16 de Agosto tuvo lugar el evento que se llevó a cabo en el Chácara Bike Park, una zona repleta de circuitos para MTB. Se trataba de un evento por invitación con 25 hombres y 15 mujeres en la línea de salida. Un evento totalmente cerrado al público y solo accesible para el staff y corredores.
En el Eliminator de DH se llevaron a cabo 3 eliminatorias en categoría masculina y 2 en la femenina antes de las finales. Como era de esperar Avancini fue el más rápido seguido de Cocuzzi, los dos nombres más conocidos del XCO brasileño en la actualidad.
En el Criterium el biker Bruno Lemes fue uno de los protagonistas con sus ataques, pero de nuevo era Avancini quien acabaría llevándose la victoria. El domingo arrancaba con un Eliminator en subida. Guilherme Muller y Edson Rezende intentaron jugar la baza de competir en equipo para desbancar a Avancini, pero ni con esas pudieron. 3 de 3 para el de Cannondale.
Un Short Track serviría para cerrar el fin de semana. Aquí el duelo fue entre José Gabriel y Henrique Avancini, aunque en la última vuelta Avancini demostraría porque es uno de los mejores bikers del mundo.
Una gran iniciativa para volver a dar vida a la competición de MTB en Brasil gracias al respaldo de Chaoyang, Oggi, Cannondale y Sense. Copatrocinio de ERT y TSW.
1.600 bikers, retransmisión en directo, una expo impresionante y parte de las UCI Marathon Series. La Maratona Internacional Chaoyang Estrada Real es parte de un proyecto de pruebas de MTB que no sólo quiere ser referencia en Brasil, sino tener impacto a nivel internacional.
Brasil apuesta por el MTB y está repleto de grandes pruebas UCI.
Ya lo anunciamos en su momento. La Maratona Internacional Chaoyang Estrada Real se presentaba con una noticia importante. Palabras mayores para un evento de estas características.
Nada de un circuito de XC de 5km que cubrir con cámaras fijas. Se trataba de una prueba de bike-maraton con cerca de 70km por los alrededores de la turística población de Ouro Branco. Helicópteros, quads, cámaras fijas y una estructura tecnológica muy grande son indispensables para ello.
El objetivo era claro. Era la primera vez que Avelar Sports, la empresa organizadora capitaneada por Felipe Avelar, se embarcaba en un reto de estas dimensiones. Mucho por aprender y la mejor forma de adquirir experiencia para repetir este tipo de cobertura en próximos eventos. Porque esto es sólo el inicio del camino que han decidido emprender.

Escena de una competición de Mountain Bike en Brasil.
Pero la Maratona Internacional Chaoyang Estrada Real no solo se conocerá por la retransmisión en directo. De entrada, fue un éxito de participación absoluto. 1.600 ciclistas tomaron parte en las pruebas programadas. Inscripciones agotadas. Además se creó una espectacular zona de exposición, totalmente cubierta, de 2.000 metros cuadrados. Repleta de las populares marcas locales en Brasil, donde la llegada de productos extranjeros está fuertemente grabada por impuestos. Sense, TSW, Caloi… son solo algunas de las marcas que aquí apenas conocerán unos pocos pero que en Brasil son auténticos gigantes. 45 stands distribuidos en diferentes áreas. Todo ello en un ambiente festivo y distendido y con bikers que mostraban una pasión y un interés pocas veces visto en Europa, salvo en eventos de talla de Copa del Mundo.
El centro de interés deportivo del evento era la Maratona Internacional Chaoyang Estrada Real. Puntuable para las UCI Marathon Series era el segundo año que se celebraba. En la primera edición la victoria fue para Henrique Avancini, que esta vez no pudo estar en la línea de salida por problemas de calendario. Pero sí estuvieron los principales equipos del país.
El recorrido, 64km con algo más de 2.000 metros de desnivel positivo. Un trazado muy duro en el apartado físico, y sin mucha complicación en el apartado técnico. Una forma de competir habitual en esta parte del mundo. Un carrera que contó con un importante componente táctico que finalmente decidió la prueba.
De salida, Bruno Martins (Corratec Brasil) atacó y atacó hasta destacarse en la primera y dura ascensión inicial. Rodando en solitario con el grupo de favoritos unido tras él parecía que era una aventura suicida. Pero acabó siendo el movimiento ganador. Mientras por detrás reinaba la vigilancia, Martins lograba abrir un hueco cercano a los 3 minutos en muy poco tiempo. Llegados a la última subida dura del día el grupo perseguidor se rompía entre ataques, destacándose en solitario el campeón de España de XCM, y biker de ESMTB.com, Ismael Ventura.
La ventaja del líder se reducía rápidamente, pero con todo el terreno hasta meta favorable fue imposible darle caza. La arriesgada apuesta de Bruno Martins tuvo su merecido premio en forma de triunfo en la Maratona Internacional Chaoyang Estrada Real.
Hablar con Felipe Aveler, responsable de Avelar Sports, sobre su concepto del mountain bike es un golpe de aire fresco y de pasión. Felipe es un ex-corredor de MTB, que formó parte del equipo Caloi en su mejor época. Ahora es un empresario de éxito centrado en el deporte. Desde tiendas de bicicletas, a la empresa organizadora de eventos. Su día a día gira entorno al deporte.
Curiosamente, y aunque como en cualquier empresa busca el beneficio económico, tiene como una de sus prioridades claras el crecimiento del mountain bike a nivel nacional e internacional. Sabedor también que cuanto más importante y más repercusión tenga el deporte, mejor funcionarán las carreras.

Felipe Avelar, responsable de Avelar Sports, promoviendo el MTB en Brasil.
«¿Por qué Nino Schurter quizás cobre 400.000€ y Chris Froome 5 millones de euros? Porque el ciclismo de carretera está en la TV. Lo puedes ver en directo. Tiene una gran cobertura. Eso atrae a patrocinadores más grandes, que permiten hacer carreras más grandes, más equipos y corredores profesionales y más practicantes. Es el modelo que queremos seguir. Es muy importante poder hacer que el mountain bike se vea en directo. Por eso hemos apostado tan fuerte por crear una retransmisión en directo.
La Maratón Internacional Chaoyang Estrada Real fue un éxito a todas luces. Pero sabe que también ha sido su primera experiencia con ese tipo de retransmisiones. «De cara a las próximas pruebas mejoraremos muchas cosas. Ha sido una muy buena experiencia y todo el mundo ha estado encantado. Esta prueba es la primera de una serie de varias carreras que seguirá en Mariana. Pero ojo, Felipe Avelar ya se interesó por los costes de traer un Mundial de bike-maraton a Brasil. Ambición y visión del mountain bike no le falta.
ASÍ ES UNA CARRERA MTB XCO DESDE DENTRO
Nada más llegar a la zona de expo vi que todo estaba muy por encima de lo que podía esperar encontrarme. Viajar a Brasil para competir en una UCI Marathon Series. Algo a lo que no puedes decir que no. No era la primera vez que competía en Brasil, pero igualmente podía tener las típicas ideas preconcebidas de alguien que viaja desde Europa, el corazón del MTB mundial, a Sudamérica. Probablemente me esperaba un montaje menos profesional que en las grandes pruebas europeas que he realizado. Menos participantes y una estructura más amateur.
Menuda «hostia» me llevé al llegar al lugar de la salida por primera vez. Una enorme zona de carpas, totalmente cubierta, a la orilla de un pequeño lago y a los pies de la imponente sierra que se alza tras Ouro Branco. Camiones de la organización, caminos de los equipos, una feria amplia y cuidada por la que daba gusto pasar, helicópteros «aparcados» en la entrada, cámaras por todos lados, una camión-oficina de los que ves pocos en Europa… en definitiva, todo muy por encima de lo que podía esperar encontrarme.
Más allá de la estructura hubo algo que también me llamó profundamente la atención. La pasión de los bikers y visitantes de la feria. Algo que quedó plasmado en la ceremonia de podio. Un podio, por cierto, curioso. En las principales pruebas de Brasil se estilan los podios de 10 bikers. Los tres primeros destacados y el resto «escoltándolos» en el escenario.
Me sorprendió la pasión y la entrega de la gente en el evento. En Europa, salvo en Copas del Mundo, la entrega de premios suele ser un acto donde, detrás de las cámaras que inmortalizan el momento, solo suelen haber las personas más cercanas a los protagonistas del podio. Vamos, un desierto. Así que salir a un podio donde cientos de personas se reúnen para ver el acto no dejó de ser algo chocante para mi. Fuera de lo esperable en cualquier prueba de casa. Esa misma pasión que hacía a la gente animar como más en un estilo futbolero que biker y que miles de personas siguiesen la retransmisión en directo. A pesar de ser la primera vez que se realizaba.
Un viaje a cómo debía ser la mejor época de la competición en los 90. Respecto a la carrera, el trazado era «a la brasileña». Un recorrido exigente en cuanto a subidas, pero sencillo a nivel técnico. Sólo 2 senderos, largos, divertidos y bonitos, salpicaban un recorrido en el que predominaban las pistas, las subidas de más del 15% y los tramos de asfalto. Eso sí, esa dosis de senderos en modo jungla (con barro, rieras a cruzar y la típica vegetación cerrada y espesa de la zona) daban un toque particular al trazado.
En carrera, me vi transportado en cierta medida a mis participaciones en la Absa Cape Epic. En carrera, competir rodeado de quads con cámaras y con los helicópteros sobrevolando tu cabeza me transportó, en cierta medida, a la Absa Cape Epic. Lo que por si mismo ya es un gran piropo.
La competición pura y dura fue más exigente de lo que podía pensar. Una carrera disputada de forma similar a una prueba de carretera en la que los mejores bikers brasileños (lástima de la ausencia a última hora de Avancini, ganador el año anterior) demostraron que, en el apartado físico, tienen un nivel elevado. A nivel personal tuve un buen día, pero el ganador, además de tener un buen día supo arriesgar para ganar, y con un ataque que parecía suicida en la primera subida de la carrera consiguió una ventaja que no pude reducir en la parte final. Un premio al atrevimiento y un justo ganador.
Mi experiencia en Brasil no acabó con la prueba. En los días siguientes pude visitar el bike-park de Chácara. Un bike-park más similar a los conceptos de «trail centers» de Inglaterra que no a los bike-park de estación de ski que asociamos a esa palabra habitualmente. Sin remontes mecánicos y sin grandes desniveles. Ubicado en el Hotel Fazenda da Chácara, han construido a su alrededor una red de senderos «a pico y pala» que configuran un lugar perfecto para inicarse en el MTB. Además de un escenario ideal para pruebas de XC, puesto que enlazando sus recorridos podías realizar unos circuitos dignos de Copa del Mundo. No obstante será escenario de una carrera de XCO en breve, una prueba que también espera seguir creciendo en el futuro.
Vista la entrega de Avelar Sports y tras conocer algunos de sus planes de futuro, no os extrañe sentir hablar más de alguna de sus carreras en el futuro.