¿Necesitan los niños una mountain bike “de verdad”? Sí y no. Una bicicleta infantil normal es perfectamente adecuada para el uso diario, sobre todo si cumple las normativas de seguridad y uso aprobadas por industria.
Por regla general, las bicicletas infantiles de alta calidad, como las de la popular firma Woom, son tan robustas y estables que pueden afrontar sin problemas trayectos cortos por caminos forestales y pistas. Pero si el interés de tu hijo/a por las excursiones por el campo aumenta, o si quieres llevarlo al bike park más a menudo, sin duda merece la pena comprar una Mountain Bike especial para niños.
Luis Brethauer, de la marca Propain, afirma: “Si nos damos cuenta de que a los niños les gusta rodar por el suelo del bosque y el ciclismo se convierte para ellos en una afición, sin duda tiene sentido proporcionarles las herramientas adecuadas. Por mucho talento y habilidad que tenga el niño sobre las dos ruedas, la diversión que puede alcanzar con una bicicleta infantil (diseñada principalmente para entornos urbanos) en los caminos del bosque es muy limitada. Y una pasión en desarrollo podría frustrarse y cortarse de raíz”.
En cuanto aprendan a montar en bici, los niños son menos conscientes de las distintas superficies y las perciben como menos amenazadoras que los adultos. Para los niños, al inicio de su aprendizaje, una raíz no es un obstáculo, sino algo emocionante.
En cuanto los pequeños sepan montar en bicicleta con seguridad, no hay nada que objetar a sus primeras excursiones por el bosque. Incluso con la bicicleta infantil urbana de uso diario los senderos fáciles no deberían suponer ningún problema. Es importante no sobrecargar de actividad ni presionar al niño, para no causar un rechazo: el objetivo es la diversión.
Las pendientes son mucho más restrictivas para los niños que el tipo de terreno sobre el que ruedan. Aunque el cambio trasero tenga los desarrollos más adecuados posibles para los niños, éstos difícilmente pueden superar subidas empinadas y/o largas debido a la falta de fuerza y al efecto de palanca aún desfavorable de sus “piernecitas”. Aquí es donde entra en juego la ayuda mediante el empuje o a través de un medio mecánico, como las cada vez más populares cuerdas de tracción.
Elegir una bicicleta para un niño va más allá de un color atractivo o un precio asequible. El error más común es comprar una bicicleta que le valga para varios años. Una bicicleta demasiado grande es inestable, peligrosa y frustra el proceso de aprendizaje.
Una buena bicicleta infantil debe ser lo más ligera posible. El peso ideal no debería superar el 30% del peso del niño. Para el aprendizaje inicial (normalmente entre 1,5 y 5 años), la mejor elección es una bicicleta sin pedales o de equilibrio (balance bike).
Las bicicletas sin pedales fomentan desde el primer momento el equilibrio y la dirección de forma intuitiva. Una vez asimilados esos conceptos, la transición a los pedales es más rápida. Por contra, las bicicletas con ruedines o estabilizadores priorizan la pedalada, pero como el niño se apoya en los ruedines nunca desarrolla el equilibrio y ha de adoptar posturas antinaturales a la hora de girar.

¿A qué niño no le gusta tener una bicicleta? De pequeños todos hemos soñado con tener una bicicleta que nos diese algo más de independencia y que además pudiésemos usar como medio de transporte.Pero cuando tenemos que elegir una bicicleta para un niño las cosas se complican ¿cómo sé la talla que mejor le va? ¿Qué características tiene que tener para garantizar la seguridad del niño?
Las tallas de las bicicletas para niños están pensadas dependiendo de la edad pero sobre todo de la estatura. Hay que tener en cuenta que la talla en las bicicletas se mide principalmente por las pulgadas de la rueda.
Tabla Orientativa de Tallas de Rueda para Bicicletas Infantiles
Aquí os dejamos una tabla orientativa sobre las estaturas, la edad y el tamaño de la rueda de la bicicleta.
| Altura | Edad | Tamaño de la rueda |
|---|---|---|
| 50 - 85 cm | 2 - 3 años | 12” |
| 85 - 100 cm | 2 - 4 años | 14” |
| 100 - 110 cm | 3 - 6 años | 16” |
| 105 - 120 cm | 4 - 7 años | 18” |
| 110 - 140 cm | 6 - 11 años | 20” |
| 140 - 160 cm | 9 - 14 años | 24” |
| 140 - 170 cm | 14 en adelante | 26” |
Es importante saber que no hay que comprar la bicicleta para “cuando crezca” porque el niño no se sentirá cómodo con la bici y además puede resultar peligroso. Lo ideal es que pueda apoyar los pies en el suelo, que la barra del cuadro le llegue dos centímetros y medio por debajo de la ingle y que llegue a los frenos con facilidad.
Seguridad en Bicicletas Infantiles
La seguridad en la bicicleta es muy importante por eso es importante que nos fijemos sobre todo en los materiales con los que está diseñada la bicicleta para comprobar si son de buena calidad.
Muchas veces cuando queremos regalar una bicicleta a un niño nos fijamos más en los elementos decorativos que en los propios componentes de la bicicleta, que son lo más importante. En este sentido siempre podemos dar un toque infantil a la bicicleta con un casco decorado, que además aporta un extra de seguridad.
A los niños les encanta tener la bicicleta equipada con accesorios, como un timbre, un bidón o una cesta. Además en el caso de los timbres sirven para aumentar la seguridad y los bidones para mantenerse hidratado.

Los más peques de la casa necesitan algún extra en su bicicleta. La bicicleta de un niño o niña es un gran momento para el pequeño y una gran compra para los padres. Es fundamental considerar que las bicicletas para niños no son versiones reducidas de las adultas. Cada edad requiere características específicas, desde las ruedas hasta la estructura.
El primer contacto de los pequeños con el mundo ciclista suele ser a través de las bicicletas sin pedales, también llamadas de equilibrio. Están diseñadas para niños entre 2 y 4 años aproximadamente. Estas bicicletas ya incluyen cambios de marchas, lo que dificulta el uso de ruedines. Estas bicicletas empiezan a asemejarse bastante a las de adultos, solo que de menor tamaño.
Al comprar una bicicleta para tu pequeño, la seguridad y comodidad son tan importantes como elegir la talla adecuada. El peso es un factor crucial que muchos padres pasan por alto. Mientras un adulto de 70 kg usa una bicicleta que representa aproximadamente el 20% de su peso corporal (15kg), muchas bicicletas infantiles pesan alrededor del 50% del peso del niño.
Para un pequeño de 30 kg, su bicicleta debería pesar entre 5-7 kg, no los 13-14 kg habituales en modelos convencionales. Los sistemas de frenado deben estar diseñados específicamente para manos pequeñas.
Elegir la bicicleta perfecta para tu hijo es mucho más que una simple compra. Si te dedicas un poco en serio a esto de la bici con tus niños, es importante que lleven una bicicleta adecuada a su edad. Aquí toca hablar de la bicicleta de 24 pulgadas. Y en este post te ayudo a saber cuando ha llegado el momento de subir a la de 24, y como estirar el uso. Y que características debe tener.
Las bicicletas de 24 pulgadas son de talla única y están indicados para niños (y niñas) de 8 a 11 años o altura de 133-150 cm. Esto es orientativo, porque los niños crecen como espárragos. La clave es medir la distancia entre la entrepierna y el suelo y que esté entre 57 y 67 cm.
Si el dinero es un problema, puedes recurrir al mercado de segunda mano, que está petado de bicis de niños. Pero insisto que tu hijo lleve una bici de talla adecuada. Por experiencia también te digo que bicis de tamaño inferior, o superior (bicis de 26) les duran más tiempo.
En las bicicletas de 24 no hay tallas. Solo cambian ligeramente las formas y medidas del cuadro. Si que debes tener en cuenta que en la bici de 24 ya no puedes utilizar ruedines. El niño o niña debe saber pedalear sin ellos. Si no es así no te preocupes, cada uno tiene su momento.
Es muy importante que la bici sea de cuadro abierto, o con mucho looping (la barra superior muy inclinada). Esto enlaza en lo que te contaba, les da seguridad cuando frenan y no se bajan del sillín, y cuando arrancan.
En mi opinión es muy importante el cambio que sea de manetas, si puede ser Shimano. Mi experiencia me dice que a esas edades no controlan bien los cambios. Por eso ese sistema les facilita la vida comparados con los grip shift que se accionan rodando. Son más baratos pero a ese nivel carecen de precisión y les hacen la vida más difícil a los niños.
Con un plato o dos, sobra. Aunque lo que venden normalmente es de tres. Los niños cuando ven tres platos se vienen arriba, pero se hacen muchas veces líos lo que nos generó salidas de cadena muy desagradables.
El material del cuadro no es muy importante, o al menos a mi no me lo parece. Si puedo elegir cojo aluminio, pero por un gusto personal. Hay que buscar una bici ligera, con lo que además del material del cuadro, que la bici lleve solo lo que necesitamos. Muchas bicis de 24 pulgadas no son peso pluma, y si están sobre sobre los 14 kg pensemos que nuestro chaval/chavala está sobre los 40 kg estamos hablando de un 35% de su peso. Por eso yo creo que hay que huir de bicis full suspensión, o con cestas o molinillos.
Con el tema de frenos, los discos no están mal, y es lo que más flipa a los niños. Yo recomendaría frenos v-brake de toda la vida. Por la experiencia de mis hijos, no eran muy cuidadosos, y los discos se llevaban golpes. Especialmente al aparcar la bici.
La mayoría de bicis de 24 pulgadas lucen cubiertas de MTB gordas y con tacos. En la mayoría de ocasiones simplemente cambiando los neumáticos ganamos en comportamiento y facilidad de rodada, especialmente en asfalto. Pensemos que salvo contados casos, los niños de esa edad tienen poco fondo. Y si pretendemos hacer rutas de un puñado de kilómetros, unos neumáticos que no te frenen van a venir genial.

Conforme el niño va creciendo, subes la tija del sillín. Pero si no subes la altura del manillar el chaval va cogiendo una posición muy forzada e incómoda. Normalmente puedes regular la altura de la potencia un poco, pero cuando eso no es suficiente lo mejor, barato y fácil es colocar un adaptador de potencia.
Cuando otros niños se burlen y veas la señal del tope de la tija del sillín va siendo hora de subir de talla. Pero mientras, con esa pieza estiras la vida de la bici de 24 pulgadas.
Su primera bici. Los recuerdos de la infancia, a veces, se difuminan. Diversión en movimiento para toda la familia mientras descubren el mundo.
”Hay algo como mágico, simbólico, maravilloso, fantástico en el modo en que los niños aprenden a montar en bicicleta. Pues aprenden a montar solos. El adulto solo tiene que dar un empujón y, el niño que cinco segundos antes no sabía montar en bicicleta, de repente sabe. Es como si el cuerpo del niño conectara con la bicicleta, y la bicicleta, a su vez, se animara con el vitalismo infantil”.
Ese momento podrá llegar a partir de los 2 años y medio...siempre con ayuda. Lo primero: las bicicletas para niños no solo se diferencian en el tamaño general. Suele ser un error común. Efectivamente, el cuadro es más o menos adecuado (más menos que más)...pero, entre otras cosas, su hija-hijo tiene serios problemas para frenar.
Algo muy importante: la elección de talla de bici correcta para cada niño hay que hacerla según su altura, y no según su edad. Suele haber diferencias en el desarrollo y crecimiento de las criaturas, y así se evitan problemas. Para facilitar las cosas, hemos creado esta tabla en la que se indica la relación entre la altura y el tamaño de rueda.
Ya hemos dicho que no sirven bicis adultas. La talla de la bici tiene que ser adecuada para su edad y altura. Por motivos económicos, suele tenderse a apurar los cambios, o a adelantar tallas.
Tipos de Bicicletas para Niños
1. Su primera bici: Suelen usarse entre los 2 años y medio y los 3, que es cuando pueden empezar a aprender, aunque probablemente aún no podrán pedalear ni mantener solos el equilibrio sin ayuda de sus bicis especiales. Estos modelos son los de ruedas más pequeñas, entre 10” y 12”. Es el tiempo de aprender a mantener el equilibrio y a manejar la bici.
Bicis con ruedines: Una vez dominada, llega al momento de la verdad, ése en el que hay que enfrentarse al reto de mantener el equilibrio sin ruedines. Las bicis de 4 ruedas, evidentemente, funcionan. Somos generaciones las que hemos aprendido con ellas.
Bicis andadoras: Aprendizaje natural mientras disfrutan. Muchos niños disfrutan enormemente con estas bicis hasta que llega el momento de una talla mayor, con la que aprenderán enseguida el pedaleo.
2. Primeras pedaladas en equilibrio: Ya han aprendido a montar solos, manteniendo el equilibrio sin ayuda. Además, han crecido y la bici de 10” pulgadas ya no les sirve. A partir de los 3 años y hasta los 6-7 años, necesitarán bicis con ruedas entre 14” y 18”, según el desarrollo de cada niña o niño y de su altura.
El uso cómodo de estos mandos facilita el control de la bici y garantiza la comodidad y la seguridad del niño, por eso es importante prestarles atención. El peso de la bici también marca grandes diferencias en la facilidad de uso para los niños y es el punto débil de la mayoría de las bicis infantiles, cuyo diseño y elección de materiales suelen atender más a razones de precio que de ligereza. Hay que encontrar la que sea de su talla, la que tenga los componentes adecuados.
3. Los niños crecen, y comienza la aventura: A partir de los 7-8 años, más o menos, los niños empiezan a ver en la bici algo más que un juguete para pasear en las aceras y en el parque. De repente, se convierte en un medio para descubrir con asombro el mundo que le rodea. Ya necesitan “bicis de verdad” con ruedas de 20”, 24” y 26” pulgadas, que son el paso previo a su salto a las bicis de adulto.
Cómo elegir la talla de una bici de niño
En las bicis de 20” a 26” pulgadas, sigue siendo igual de importante elegir la talla correcta. Pero se da un paso: si el niño ya se plantea salidas más largas y ha ganado destreza montando en bici, ya no hará falta que apoye los pies en el suelo desde el sillín.
Empiezan a aparecer elecciones comunes con los adultos. Además, el estilo de estas últimas gusta mucho a los niños. En las bicis infantiles de MTB de 20” a 26” pulgadas ya podemos encontrar suspensiones, aunque, casi siempre, solo delanteras.
Hay que mirar que la horquilla tenga utilidad, y que no sea un simple adorno que no aporta nada, excepto peso. Eso sí, y volviendo al gusto del niño, la horquilla puede hacer la bici más atractiva para ellos (se parece más a las bicis de los adultos, y se sienten importantes).
A partir de los 7-8 años, aumenta el tamaño de las bicis y la dificultad de sus recorridos. El casco es fundamental.