Técnica y Seguridad: Cómo Bajar al Revés en Bici con Confianza

Montar en bici es una experiencia que evoca la sensación de volar, aunque a poca distancia del suelo. Las bajadas son los momentos donde más intensamente se experimentan estas emociones. Sin embargo, el miedo puede transformar lo que debería ser un placer en una experiencia angustiante, especialmente ante la posibilidad de una caída. Por ello, te presentamos 11 consejos clave para descender con seguridad en tu bicicleta de montaña.

Es fundamental recordar que la experiencia juega un papel crucial en el ciclismo, como en muchas otras actividades. La confianza en uno mismo se construye con el tiempo y la práctica constante. Para empezar a superar tus mayores temores al bajar en MTB, es esencial relajarse y practicar en un área que te resulte familiar.

Control y Prudencia en las Bajadas

Cuando salimos con compañeros de ruta y nos enfrentamos a una trialera, es primordial recordar que tú debes controlar la bicicleta, y no al revés. No conviene arriesgar demasiado, sobre todo al principio, así que tómalo con prudencia y no salgas a tumba abierta o te vas a acordar durante un tiempo de tu temeridad.

Por supuesto, no descuides tu principal herramienta de seguridad, el casco. Es muy aconsejable tratar de seguir la trazada de alguien que sepas que controla la bici mejor que tú. Si sabe trazar y sigues su recorrido, te resultará más fácil descender y te servirá para ir soltándote.

Es cierto que cuando eso pasa, y sobre cuando somos novatos, el miedo nos pone en alerta y vamos sobre la bici tiesos como estatuas. Nos pasa a todos, todos nos caemos de la bici alguna vez. Así que relax, y «siente el flow«.

Pautas Esenciales para Afrontar un Descenso en MTB

Vamos a dar esa serie de pautas que debemos tener en cuenta a la hora de afrontar una bajada en mtb. Entremos en harina. Así que toma nota, son cosas sencillas. Concéntrate en mejorar. Olvídate de las manías y costumbres que has ido adquiriendo sobre la bici.

1. No seas un bloque: Siente el Flow

En las bajadas, sobre todo si son algo técnicas, fluye la adrenalina y esa tensión se puede convertir en rigidez del cuerpo. Saca esas ‘pulgas’ fuera. Cuanto más rígido vayas, menos control tendrás sobre la bicicleta.

Esto viene a decir que nuestro cuerpo es parte de la bici, debes ser una fusión perfecta y tienes que moverte sobre la bicicleta adaptando el movimiento de tu cuerpo al recorrido, exactamente igual que trabajan las amortiguaciones de tu máquina.

Tienes que relajar brazos y piernas y adaptar tu movimiento a cada curva, hendido, piedra o salto…Echa un vistazo al vídeo para que entiendas que tu cuerpo es parte del recorrido, tal y como lo hacen los pro,

5 Habilidades Esenciales para Bajar en MTB | Técnica en Bicicleta

2. Adelanta el Recorrido con tu Mirada

En previsión de no encontrarte imprevistos, no te centres en llevar la vista en tu rueda delantera. Adelanta tu vista unos metros para analizar en segundos por donde vas a entrar mejor en la trazada.

3. Cuerpo Atrás: Retrasa tu Centro de Gravedad

Retrasa tu centro de gravedad. Si tienes opción, baja el sillín y retrasa tu centro de masas para evitar llevar mucho peso en la rueda delantera. Si no lo haces, cualquier obstáculo parará tu marcha y saldrás volando por encima del manillar.

4. Pies en Paralelo y Piernas Flexionadas

Y las piernas flexionadas para conseguir un efecto amortiguador de los obstáculos. Tus pies deben ir en paralelo, con la pierna dominante avanzada. En curvas abiertas, baja el pie contrario a la curva para no golpear con el pedal en algún obstáculo.

5. Agarra Fuerte el Manillar, Pero Relaja Brazos y Hombros

Pero relaja los brazos y hombros, y siempre lleva un dedo en las manetas de freno. Igual que las piernas, no lleves tu brazos estirados, o perderás más fácilmente el control.

6. Usa los Frenos para Controlar la Bajada

El freno que más control te va a dar es el delantero, pero ojo, no claves la bici apretando la maneta a fondo. Úsalo con moderación y control, adaptando la frenada al recorrido y a tus habilidades. En bajadas muy empinadas, cuerpo bien atrás, incluso por detrás del sillín. Y aquí sí, ojo con el freno delantero, si no controlas bien la presión, puedes irte al suelo de bruces.

El freno trasero también te será de utilidad para controlar el ritmo de bajada. Si eres un pro, seguro que derraparás en las curvas con la trasera para corregir la dirección.

7. Qué Cambio Pongo

Como ahora casi todas las bicis llevan dos o un plato, lo más conveniente es llevarlo en el plato grande (en el monoplato, ya sabes que sólo tienes uno) y en una corona intermedia. Esto es algo que no se suele tener muy en cuenta al principio. Así podrás recuperar la inercia si necesitas dar alguna pedalada.

8. Trabaja el Equilibrio

Es importante este punto. Así que antes de lanzarte a lo loco, debes probar a trabajar tu equilibrio sobre la bicicleta para conocer bien dónde están tus límites y hasta dónde puedes llegar. Llega un momento en que siempre te caes del mismo lado. Analiza las razones.

9. No Pierdas la Confianza Después de una Caída

Y ten en cuenta que tras una caída, perdemos confianza. Nos da mas miedo, nos tiembla el cuerpo… Aquí es dónde debes poner a trabajar tu coco. No dejes de salir en bici, sigue probando y trata de no caer en los errores que te hicieron irte de bruces.

10. Escucha los Consejos de los Demás

Prueba a montar otras cubiertas que se adapten mejor a tu conducción. Afloja la tensión de los pedales y, si lo ves necesario, hazte con algunas protecciones para evitar daños en rodillas y codos.

El Aspecto Psicológico en el Descenso

Podemos acudir a mucha bibliografía, artículos, revistas, etc. donde leer consejos para bajar mejor, pero casi todos relacionados con aspectos más de tipo técnico, cómo trazar, cómo frenar, cómo manejar y repartir el peso del cuerpo, etc. Es posible que se te ocurran más consejos para afrontar bajadas en mtb de una forma más segura, aunque piensa que nadie, ni el más pro, está exento de morder el polvo en cualquier momento. Pero en casi todo lo anterior, subyace algo que es tanto o más importante, que es el aspecto psicológico, ya que en el fondo, nuestra mente es la que “da” las órdenes para hacer o no lo que queremos, aunque sucede de un modo más o menos automático en muchas ocasiones.

Por tanto, la intención de este artículo es cambiar nuestro modo afrontar e interpretar mentalmente las situaciones que nos pueden producir miedo al bajar. Trataré de no extenderme demasiado, ya que el tema realmente podría dar mucho más de sí, pero la idea es explicarlo brevemente y dar una serie de pautas que puedan ser fáciles de seguir para casi todo el mundo.

Nuestra mente es la que interpreta si una situación va a ser potencialmente peligrosa o si ya lo está siendo para nosotros, y dependiendo del resultado de esa interpretación, vendrá nuestra conducta, pensamientos y emociones. Si interpretamos la situación como no peligrosa y estimulante, dadas las características de ese contexto como el tipo de camino, complejidad técnica, estado de ánimo, situación, etc. confiaremos en nosotros, no estaremos tensos ni estresados, con atención amplia, pensaremos con claridad, tendremos sensación de controlar la situación, etc. y por tanto disfrutaremos de la bajada.

Hablando en términos psicológicos, lo que suele fallar es la autoconfianza. Muchas veces sabemos que tenemos los recursos y las capacidades necesarias para solventar determinadas situaciones, pero en el caso de las bajadas nos hace tomar la decisión de parar, ya que anticipamos una posible caída y el consiguiente daño, físico y mental que nos provocaría. Esa falta de confianza en nosotros mismos en determinados aspectos, provoca miedo, y el no ser capaz de controlar la situación, hace que echemos pie a tierra o bajemos muy mal.

Por así decirlo, en cuanto aparecen una serie de estímulos determinados (bajada con mucha piedra, complicada, muy técnica, etc.) la respuesta automática de nuestro cerebro es pararse, anticipándose a una posible caída y el daño que provoca, y esa misma respuesta, nos supone una merma en la confianza y un aumento del miedo cuando se da la situación o anticipamos que se va a dar, provocando estrés y ansiedad que hace que vayamos en tensión, preocupados, etc.

A veces esta falta de confianza puede ser por malas experiencias pasadas como una caída, pérdida de control de la situación aunque no haya caída, etc. Esa confianza, no se gana con frases tipo anuncio “Tú puedes”, “hazlo, confía en ti” ni otras por el estilo, que probablemente nos habremos o nos habrán repetido más de una vez. Pueden motivarnos en un momento determinado, pero no son la solución.

El principal objetivo es ir aumentando la confianza en nosotros y en nuestros recursos y a la vez mejorar nuestra técnica y manejo de la bicicleta si nuestro nivel es bajo. A la vez, iremos mejorando en otros aspectos como capacidad de anticipación a las dificultades inesperadas, tomar mejores decisiones, etc. Lo ideal siempre va a ser realizar todo este trabajo de mejora de autoconfianza, sin tener que hacer cosas “extras” fuera del entrenamiento o salidas habituales, por lo que tampoco es algo que nos va a quitar mucho tiempo.

Estrategias para Aumentar la Autoconfianza en el Descenso

  • Información Teórica: En primer lugar, y aunque parezca algo que no puede aportar mucho, es interesante leer sobre cómo afrontar los descensos de todo tipo, técnicos y no técnicos. Cómo posicionarse, como manejar la bicicleta, etc. Siempre es importante saber la parte “teórica” para poder aplicarla en el momento necesario. Si esto lo dominamos y lo conocemos, pues mucho mejor. Hay muchos sitios donde documentarse, foros, libros, revistas, preguntar a compañeros que tengan buena técnica, etc.
  • Práctica en Imaginación: Si tenemos tiempo, se puede realizar un trabajo de práctica en imaginación. Buscamos una bajada técnica que conozcamos muy bien, y realizamos la práctica en imaginación superándola con éxito.
  • Guía de un Experto: Buscamos a un amigo o compañero de club con buena técnica en estas situaciones, de esos que lo hacen todo con una facilidad pasmosa. Si hay confianza con él, le pedimos que en alguna salida, nos guíe cuando llegue una bajada complicada. Le pedimos primero que vaya relativamente despacio y tratamos de seguirle e imitarle, sus trazadas, manejo de la bicicleta, modo de afrontar los pasos difíciles, etc. Sin mirar ni pensar nada, solamente seguir su rueda. Una vez vamos haciéndolo cada vez mejor, le pedimos que vaya más deprisa.
  • Exposición Gradual a Situaciones Complicadas: Desde mi punto de vista, la más importante, y la que hay que hacer si o si, aunque las otras no podamos llevarlas a cabo, es exponerse uno mismo a las situaciones complicadas. Personalmente no me gusta lo de salir solo a entrenar técnica. Puede ser muchas veces muy frustrante intentarlo una y otra vez sin lograrlo. Si podemos y tenemos tiempo, tampoco va a venir mal, pero hay que tomarlo con mucha calma y con expectativas de que quizás no salgan las cosas como esperamos. Lo preferible es realizarlo dentro de cada sesión de entreno o salida que hagamos. Si por ejemplo mañana vamos a salir dos horas, sean suaves, series o a ritmo alto, buscamos en algún momento pasar por zonas técnicas, que probablemente ya conoceremos muy bien. Y al principio, lo hacemos muy lentamente, anticipando cada paso crítico, tratando de tener el control en todo momento, guiando nosotros la bici y que no sea ella la que lo hace, intentando no “hacer caso” a nuestro cerebro cuando nos pida pararnos (Aquí podemos usar la técnica de parada de pensamiento y auto-instrucciones de la que ya hablamos en el blog), y recordando que otras muchas veces seguro que hemos sido capaces de superar con éxito situaciones parecidas. Puede ser muy beneficioso al principio, revisar esas zonas por las que pasemos a menudo, andando. Revisamos trazadas, si por ahí se puede pasar o no, etc. Así, poco a poco, probablemente iremos superando esas zonas más cercanas, cada vez con más solvencia y menos miedo previo. Eso irá aumentando la autoconfianza, confiaremos más en nuestros recursos y capacidades, bajará el estrés y el miedo previo a cuando tengamos que afrontar zonas técnicas. No hay que preocuparse ni tirar la toalla si los primeros días se repite la situación habitual y somos incapaces de superar las bajadas con éxito, ya que la clave es la perseverancia. Y también puede que al principio, tengamos éxito en zonas conocidas, pero no en otras que no conocemos.

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