Ancho de Rueda MTB: Recomendaciones y Guía Completa

El ancho del neumático, también llamado sección, tiene un impacto directo en el rendimiento de su bicicleta. Por eso es fundamental elegir la sección de neumáticos de acuerdo con su práctica.

El ciclismo tuvo un nuevo resurgir a partir de los años setenta, en esos tiempos las bicicletas de carretera rodaban con neumáticos con una sección fina (hasta 19 mm) y a alta presión. Esta pequeña sección ofrecía una bicicleta liviana con buen rendimiento en asfalto en buen estado.

Diez años después, aparece la práctica del ciclismo de montaña. Los caminos rocosos y accidentados de las rutas del MTB, por lo tanto, necesitan mayor agarre y mayor comodidad. Por ello, los fabricantes buscan cada vez más materiales técnicos que permitan obtener un neumático ligero pero lo suficientemente ancho como para satisfacer dichas necesidades.

El auge de las nuevas modalidades de MTB y la aparición de las bicicletas eléctricas requieren cubiertas cada vez más anchas. Estas nuevas medidas responden a las exigencias que los nuevos recorridos y circuitos de XC y Enduro ofrecen a los ciclistas y a sus bicicletas, con la aparición de llantas más anchas y de nuevos estándares de ejes.

Ya sabes por qué las cubiertas de bicicleta son cada vez más anchas, en las que vamos encontrando anchuras cada vez mayores, ya que ofrecen más comodidad. Pero ojo, el neumático ancho no es necesariamente el más adecuado en todos los casos.

En BTT las dimensiones evolucionan desde los 26″, luego los 27,5″ hasta los 29″ con secciones anchas. Las medidas de cubiertas que se están usando actualmente están pensadas para la comodidad en senderos difíciles.

Para las e-MTB, también se deben usar neumáticos anchos que sean capaces de adaptarse al peso y la alta velocidad de la bicicleta. Tenga en cuenta que la anchura de la cubierta delantera y trasera puede ser diferente.

EL ANCHO DEL ARO Y MEDIDA DE CUBIERTA IMPORTA? CUAL ES LA CORRECTA Y POR QUE?

El ancho de llanta es un factor importante al elegir las ruedas de nuestra bici. No todos los neumáticos son adecuados para todas las medidas, y acertar influye en el rendimiento general de nuestra máquina. Podríamos decir que el ancho de llanta es un valor importantísimo en la modalidad de MTB.

Como decimos, por tanto, no todos los anchos de llanta sirven para la misma bici, ciclista o tipo de recorrido. Para identificar la medida adecuada, debes tener en cuenta algunos aspectos.

Cada cubierta tiene un ancho de llanta recomendado, y viceversa. El aro, o llanta, y el neumático funcionan como un conjunto dentro de la rueda. El neumático debe tener la base adecuada para unirse o talonarse a la rueda; la anchura de la llanta dará la forma ideal a la banda de rodadura.

Montar un ancho de llanta adaptado al tamaño del neumático contribuirá a la estabilidad de la bicicleta, al agarre, a la adherencia al terreno o a la comodidad de marcha. Las marcas de cubiertas, y también las de ruedas, tienen tablas o gráficos con los anchos de llanta recomendados para cada grosor de neumático. La ecuación es simple: a más ancho de neumático, más anchura de llanta.

Un ancho de llanta grande potenciará cualidades como la estabilidad a alta velocidad, agarre, comodidad, pero también penalizará en peso, rapidez de maniobras o aceleración. Por eso, las llantas de gran anchura son fundamentales en las modalidades más extremas de MTB (enduro, descenso, etc.). De todas formas, la modalidad del XC también ha hecho suyas las llantas muy anchas (30 mm), dada su versatilidad.

La llanta influye notablemente en el peso de la bicicleta. En general, la rueda aporta en torno al 10 - 15% del peso total de la bici. De este porcentaje, buena parte pertenece a la llanta. Puede parecer insignificante, pero 2 o 3 mm más de anchura implica el uso de más metal para fabricar el aro.

Otro factor que debes tener en cuenta al valorar la anchura de llanta es que ésta tiene dos medidas: el ancho externo y el ancho interno. El ancho externo es la medida de extremo a extremo exterior. El ancho interno, en cambio, es medida de extremo a extremo de la hendidura central, donde se coloca el aro del neumático.

El ancho interno viene siendo el estándar de referencia para medir y comparar diferentes llantas de bicicleta. Especialmente, desde la popularización de las cubiertas tubeless. De este modo, tanto marcas como ciclistas pueden prever cómo se acomoda el neumático en la rueda y qué grado de soporte lateral tiene. Emplear el ancho interno permite a los fabricantes recomendar un ancho de neumático con más precisión.

Normalmente, se suele aplicar una proporción 2,2:1. Es decir, un ancho interno X debe tener una cubierta 2,2 veces mayor que ese ancho. En cualquier caso, esta fórmula es orientativa. El ciclista puede adaptarla en función de sus necesidades, montando cubiertas más anchas o más estrechas.

Existe un ancho interno de referencia para cada disciplina ciclista.

  • XC : 30 mm. En el Cross Country se ha pasado de anchos internos de 19 mm a 30 mm (aunque también son habituales 25 o 27 mm).
  • Trail/Enduro: 30 - 35 mm. Los 30 mm han sido propiedad de las MTB más radicales en la última década. Pero tanto en el Trail como en Enduro también ha aumentado el ancho de neumáticos en los últimos tiempos, a 2,5" y 2,6". Esto requiere un aumento del tamaño del aro hasta los 35 mm.
  • Descenso : 35 mm. La modalidad de Descenso también ha ido adoptando el diámetro de 29'' en sus neumáticos, lo que ha traído el sobredimensionado de las llantas.

En los últimos años, el panorama de bicis de montaña se ha ampliado con la proliferación de nuevos diámetros de ruedas más grandes. Estas nuevas ruedas de MTB, implican cambios importantes en las propias bicis y vienen a ofrecer un panorama en el ciclismo de montaña algo más complejo del que existía hasta ahora.

Las ruedas, como ya sabemos, son uno de los componentes más importantes en el rendimiento de una bicicleta de montaña y elegir entre 26, 27,5 o 29 pulgadas puede marcar la diferencia en la velocidad, el control y la comodidad en los senderos.

Durante muchos años, la rueda de 26 pulgadas fue el estándar en bicicletas de montaña. Sin embargo, con la evolución del ciclismo y la búsqueda de mejores prestaciones, surgieron dos nuevos tamaños: 27,5″ y 29″ (vía Estados Unidos), que son bastante más grandes.

Hoy en día, las ruedas de 26″ han quedado en desuso en las bicicletas de gama alta, mientras que las de 27,5″ y 29″ dominan el mercado. Aún así, está claro que cada uno de estos tamaños de ruedas suponen cambios, beneficios y penalizaciones a la hora de practicar el ciclismo.

Las bicicletas con ruedas de 26 pulgadas fueron las reinas del MTB durante décadas. Se caracterizan por su ligereza y agilidad, ideales para giros cerrados y maniobras rápidas. A pesar de su desuso, para las bicis de gran recorrido trasero (enduro, descenso…) se mantiene básicamente el estándar de la rueda de MTB de 26 pulgadas.

Las ruedas de 27,5 pulgadas (650B) surgieron como una alternativa entre la agilidad de las 26″ y la velocidad de las 29″.

Las ruedas de 29 pulgadas dominan actualmente el mundo del MTB.

Si buscas agilidad y reactividad, las 27,5″ son mejores, que son el punto intermedio. Depende del uso que quieras.

En este artículo queremos que conozcas todo lo necesario para poder elegir la cubierta MTB que necesitas en tu bicicleta. Las cubiertas son muy importantes y determinan tu rendimiento.

Aunque a simple vista muchas puedan parecer similares, lo cierto es que existen infinidad de modelos de cubiertas. Sus medidas, el tamaño del taqueado, la forma, su disposición…hacen que cada cubierta sea única y se adapte mejor a un tipo de ciclista y terreno.

¿Su función? Nada más y nada menos que ser el punto de contacto entre el terreno y la bicicleta y, por tanto, las responsables de que un buen agarre y una correcta rodadura queden garantizados.

Pues lo mismo sucede con las cubiertas, escoger la más adecuada en función del uso que le vayas a dar y terreno por el que vas a rodar es muy importante. De la misma manera, te tiene que resultar cómodo el pilotaje y ofrecerte una buena respuesta a tu forma de rodar.

Además, existen diferentes diámetros, anchuras, disposiciones del dibujo…y conceptos que te pueden sonar desconocidos como el compuesto, el TPI, tipo de aro…Pero no te preocupes, ya que vamos a ayudarte a que conozcas las claves para saber qué cubierta necesitas.

Lo primero en lo que hay que fijarse es en las medidas de la propia rueda. Obviamente, es absolutamente imposible montar una cubierta de un determinado diámetro en una rueda de uno distinto. Cada cubierta está indicada para un diámetro de rueda determinado, es decir, cubiertas para ruedas de 29 pulgadas solo pueden ser montadas en ruedas de 29.

Por otra parte, otra medida importante es la que se refiere al ancho de la cubierta, que se expresa en pulgadas. Podrás escoger una determinada anchura en función de tus necesidades o medidas de la propia rueda. Las cubiertas anchas (2,2 a 2,5 pulgadas) se utilizan en terrenos más técnicos y rocosos mientras que las más estrechas (1,90 a 2,2 pulgadas) son ideales para pistas y senderos más rodadores.

A mayor anchura, mejor tracción y mayor capacidad de agarre y frenado en terrenos difíciles; a menor anchura, menos tracción y agarre pero más agilidad y velocidad en la rodada, ya que es más ligera.

No obstante, aunque puedes escoger una anchura u otra en función del terreno y tu tipo de conducción, siempre deben entrar dentro de unas medidas lógicas. Para esto hay que tener en cuenta el ancho de llanta.

Para llantas con un ancho menor, de 17 mm, montar una cubierta de 2,20 pulgadas de ancho, por ejemplo, sería excesivo, ya que estaría forzada y quedaría curvada, con el riesgo de destalonar. Del mismo modo pero a la inversa, para llantas más anchas superiores a 24 mm, montar una cubierta de 1,9 o 2 pulgadas haría que bajase el balón (el cuerpo que coge la cubierta al ser hinchada) y forzase el dibujo, de forma que perdería toda su efectividad.

Una vez conozcas las medidas que necesitas, lo siguiente que tienes que valorar es el taqueado o dibujo de la cubierta de bicicleta. La fórmula es sencilla y se concentra en dos aspectos: el tamaño de los tacos y la distancia entre ellos.

Cuanto más grandes sean los tacos, tendrás más tracción pero menor velocidad en terrenos llanos o compactos; si son pequeños, más velocidad en terrenos llanos pero menor potencia en subidas al no tener tanta tracción.

Por otra parte, la distancia entre ellos: un taqueado separado será ideal para terrenos sueltos o embarrados mientras que el multitaco es muy eficiente en terrenos duros y secos.

También debes atender a la disposición de los mismos, ya que se pueden distinguir diferentes secciones: la banda de rodadura que afecta al rodamiento, los tacos laterales que favorecen el agarre en curvas y los tacos de transición que determinan la eficiencia de la tracción y frenada.

Para terrenos secos y compactos, donde lo más importante es el rodamiento y velocidad, escoge cubiertas con tacos espaciados y de perfil bajo.

Para terrenos mixtos, lo ideal serán unas que ofrezcan equilibrio, con una banda de rodadura ágil y unos tacos laterales y de transición que garanticen una correcta tracción y buen agarre en curvas.

Para terreno blando, mojado y con barro, escoge tacos altos y espaciados que se agarren bien al terreno y evacuen el barro y piedra suelta.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el compuesto. Es un número de dos cifras que mide la dureza y podrás encontrar indicado en la propia cubierta caracterizándose por ir seguido de la letra “a”. El rango va desde 40a (muy blando) hasta 94a (muy duro).

Un compuesto duro favorece el rodamiento y la durabilidad, mientras que uno más blando proporciona mejor agarre pero menor vida útil.

De la misma manera, en la cubierta también verás indicado el TPI (hilos por pulgadas). Es una medida que indica el número de hilos por pulgada que se han utilizado en la fabricación y es útil conocerla ya que a un menor TPI (en torno a 60) significa que la goma es más resistente a pinchazos y duradera pero a su vez más pesada, mientras que con un mayor TPI (en torno a 120) es menos resistente pero más ligera.

En función de tus prioridades deberás elegir una cubierta con más o menos TPI.

También debes atender al tipo de aro, que puede ser de kevlar o de acero. Aunque esto te puede sonar a algo desconocido, es sencillo. Seguro que al acudir a tiendas de ciclismo te has dado cuenta de que las tradicionales cubiertas de aro rígido comparten espacio en los expositores y estanterías con cubiertas plegables, que caben en una caja o paquete sencillo. ¿Por qué sucede esto?

Las cubiertas rígidas, las de toda la vida, llevan un aro de acero que les da la forma y refuerza su estructura, mientras que las plegables sustituyen el alambre o aro de acero por fibra de aramida (kevlar), que disminuye el peso pero también encarece su precio.

Por último, debes conocer que existen a día de hoy los neumáticos tubelizados, más comúnmente nombrados como tubeless. No llevan cámara y son más resistentes a pinchazos, aunque más pesados y costosos en su mantenimiento. Si eliges esta opción no olvides utilizar un líquido sellante tubeless de calidad.

Teniendo en cuenta estos factores y tu forma de rodar en bicicleta, escogerás las cubiertas que mejor se adapten a ti. Un spoiler, no existe la “cubierta total”, es decir, no existe ninguna cubierta que aporte una tracción elevada a la par que mucha agilidad en terrenos compactos, o una que sea igual de eficiente en terrenos embarrados o de piedra suelta que en terrenos secos y llanos. Además, según tu forma de manejar la bicicleta te resultará mejor un tipo de cubierta u otro.

El tamaño de estas bicis se mide tradicionalmente en «pulgadas (")». Empezando por las más pequeñas, encontramos cubiertas para bicicletas de niño desde las 12". De 20" podríamos encontrar, además, cubiertas para bmx o para bicletas plegables.

En cuanto a cubiertas mtb, tradicionalmente eran de 26", pero en la actualidad coexisten además bicis de mayor diámetro como son las de 27,5" y 29".

En cuanto al ancho de la cubierta, en estos casos encontraríamos desde 1″ (muy finas) hasta 3″ (excepcionalmente anchas; las denominadas cubiertas plus). Para que te hagas una idea, una cubierta de trekking puede rondar 1,5" de ancho mientras que las cubiertas btt en la actualidad estarían en torno a las 2"-2,35".

Por tanto, las dimensiones de una cubierta vendrán siempre dadas de la siguiente forma: tamaño de la llanta x ancho. Por ejemplo, una cubierta de 29"x2,20 (29" de tamaño de rueda y 2,2" de ancho).

Si te fijas en el flanco de la cubierta, verás que también se indican las dimensiones en milímetros. Así una medida de 29"x2,3 equivaldría a un ETRTO: 57-622 (57mm de ancho y diámetro de llanta de 622mm).

Las llantas anchas se ha impuesto en el MTB, incluso para modalidades como el XCO. Cada vez vemos más llantas de 30 mm de ancho interno y más neumáticos de 2,4".

Uno de los elementos que más ha evolucionado en los últimos años en el MTB es la anchura de llantas. Y no lo ha hecho en una única dirección, sino creando toda una lista de distintos anchos de llanta en función del tipo de uso que vayamos a darle. Las ruedas con llantas de 25 mm tienen ahora la competencia de las llantas de 30 mm, cada día más populares.

Suspensiones, presiones, geometrías… el MTB no para de especializarse y de evolucionar para crear bicicletas cada año más seguras, rápidas y fáciles de conducir.

El ancho interno de llanta es la medida entre los dos bordes internos de la llanta y supone un aspecto fundamental en la forma que adopta el neumático al montar nuestras ruedas de MTB.

Si repasamos un poco la historia de este componente vemos como el MTB empezó adoptando las medidas de ancho interno de llantas de carretera, allá por los años 90, simplemente porque era lo que había disponible en ese momento. En el pasado era normal usar llantas de 19 mm de ancho interno para MTB, algo impensable a día de hoy.

El detonante de esa especialización fue la popularización del tubeless y la llegada de neumáticos más anchos que requerían de un mayor apoyo para sacar partido a sus cualidades sobre el terreno.

Un punto de inflexión en esa tendencia se produjo en el año 2019 cuando Nino Schurter y todo el Scott-SRAM empezaron a usar neumáticos de 2,4” con llantas de 30 mm de ancho interno.

Precisamente fue DT-Swiss con sus ruedas DT Swiss XRC 1200 quienes, junto a Maxxis con sus neumáticos de 2,4” y carcasa WT trabajaron unidos durante meses de pruebas para comprobar que esa combinación era más rápida en la inmensa mayoría de situaciones.

Antes de que el equipo Scott-SRAM compitiese con llantas de 30 mm de ancho interno y cubiertas de 2,4” habían realizado un intenso periodo de pruebas con resultados tan positivos que les llevaron a cambiar por completo la configuración de sus ruedas para MTB.

La principal ventaja que aportan las llantas anchas es poder dotar al neumático de una forma óptima con la que poder rodar a menor presión sin que el neumático “flanee”, es decir, que se deforme en exceso en apoyos laterales.

Poder rodar a menor presión con un neumático de mayor balón significa contar con una capacidad extra de amortiguación y absorción de pequeñas irregularidades y vibraciones.

Comparando un mismo neumático en medida de 2,2” en llanta de 25 mm de ancho interno y ese mismo neumático en medida de 2,4” montado en llanta de 30 mm de ancho interno las diferencias en lastre a la hora de rodar en terreno off-road son mínimas. Incluso hay tests de equipos en los que el neumático de 2,4” ha mostrado ser más rápido rodando en determinadas superficies y terrenos.

Si comparamos el peso de las ruedas DT Swiss XRC 1200 Spline con llanta de 25 mm de ancho interno y el mismo modelo con llanta de 30 mm de ancho interno vemos que la diferencia de peso es de 69 gramos entre las dos ruedas (1.411 gramos la versión de llanta de 25 mm de ancho interno por 1.488 gramos la versión de llanta de 30 mm de ancho interno).

En cuanto al neumáticos, un Maxxis Aspen en medida de 29×2,25” y carcasa EXO pesa 635 gramos (ambos pesos son reales verificados por nosotros) mientras que el modelo de 29×2,4” WT y carcasa EXO pesa 770 gramos.

Con todo ello tenemos que la diferencia en peso de unas ruedas de MTB con llanta de 25 mm de ancho interno con neumáticos de 2,25” respecto a unas ruedas de MTB con llanta de 30 mm de ancho interno y neumáticos de 2,4” es de 339 gramos. Así que en este apartado sí suponen un añadido significativo.

La medida de ancho de llanta ideal va completamente ligada a la medida de neumático que vayamos a emplear. Así que es bueno tener una referencia general de qué ancho de llanta queda mejor con cada ancho de neumático.

En el caso contrario, cuando usas una llanta demasiado ancha en relación a la medida del neumático, lo que sucede es que el dibujo del taqueado se deforma y los laterales del neumático quedan más expuestos a golpes.

Como veis, la clave no está en usar llanta ancha porque sí, sino en la combinación con una medida de neumático acorde al ancho de la llanta. Eso nos permitirá ajustar mejor la presión.

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