La madrugada del 25 de agosto, un trágico accidente en Murcia dejó a dos adolescentes, Sonia e Iván, luchando por sus vidas. El incidente, que involucró un patinete y una furgoneta, ha tenido consecuencias devastadoras para los jóvenes y sus familias.

El Accidente y la Investigación
Iván y Sonia habían quedado para cenar y ver una película. En el momento del accidente, Iván y Sonia circulaban por la avenida de La Ñora desde el Rincón de Beniscornia a Murcia. Álex G. B. iba con una Peugeot Partner desde Murcia hacia La Ñora.
La principal hipótesis se confirmó con la investigación policial. La Policía Local de Murcia concluyó en su informe que el conductor de la furgoneta invadió el carril por el que circulaban los adolescentes, llevándoselos por delante. Los investigadores llegaron a esta conclusión basándose en la inspección ocular realizada en el lugar del siniestro, donde se apreciaba que todos los restos tras el impacto se encontraban en el carril por el que circulaba el patinete.
El accidente dejó numerosas huellas en ambos vehículos. La marca de la rueda delantera izquierda en la base del patinete demuestra que ese neumático pasó por encima del VMP. El informe policial explica, además, que el conductor de la furgoneta continuó la marcha sin detenerse tras arrollar a los dos adolescentes, llegando a chocar con el bordillo que separa la calzada de la acera izquierda.

Lugar del accidente en Murcia. Fuente: La Verdad de Murcia
El Conductor y las Consecuencias Legales
El conductor, identificado como Álex G. B., no ofreció demasiados detalles sobre cómo se produjo la colisión en sus declaraciones ante el juez, y no asumió haber invadido el carril contrario. «El sitio es muy oscuro y hay muchas curvas», sostuvo. «De pronto, sentí un golpe en el cristal frontal izquierdo».
La Policía Local estimó que la tasa de alcohol del conductor en el momento del accidente se encontraría entre 0,67 y 1,10 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. A Álex G. B. ya se le había retirado el carné en una ocasión tras provocar otro siniestro en 2017 cuando circulaba ebrio.
Tras declarar ante el juzgado de Instrucción número 4 de Murcia, el acusado se encuentra en libertad con cargos por presuntos delitos de omisión del deber de socorro y lesiones por imprudencia. El magistrado le exigió que entregue el pasaporte, le impidió salir del país y le obligó a comparecer cada quince días en los tribunales. A pesar de ese historial, Álex está en libertad con cargos mientras se resuelve el recurso presentado por Verónica Ene y Sergio Marco: los abogados de Sonia e Iván.
El Impacto en las Víctimas
Desde la fatídica madrugada del 25 de agosto, Sonia e Iván no han dejado de luchar. Estos dos adolescentes, de 16 y 17 años respectivamente, ingresaron en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de La Arrixaca con numerosas lesiones causadas por el atropello. Debido al choque, explica el informe policial, los dos jóvenes impactaron contra la parte izquierda del parabrisas delantero de la furgoneta, quedando claramente marcados en el cristal los golpes de las cabezas de la pareja.
Sonia ha perdido mucha masa muscular porque ha adelgazado once kilos tras permanecer 23 días en el Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, debatiéndose entre la vida y la muerte cuando ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos donde le hicieron una traqueotomía. La menor, según confirmaron fuentes cercanas al caso, ha conseguido recientemente el alta médica y ya se recupera en casa de los estragos del siniestro.
Iván, de 17 años, sigue postrado en una cama de La Arrixaca tras salir de la UCI y le acaban de retirar la traqueotomía. El chaval no articula palabra y debe pasar por el quirófano la próxima semana, debido a que le quitaron un trozo del cráneo para rebajar la presión y evitar secuelas cerebrales.
Para ambos jóvenes, la recuperación es una incógnita que se resolverá con el tiempo, a base de acudir a sesiones de rehabilitación con especialistas: fisioterapeutas, neurólogos, psicólogos...
El Apoyo Familiar y el Primer Amor
Miguel, el padre de Sonia, se emociona al presenciar una escena tan tierna como desgarradora. "Mi hija dice que se siente mal porque ella ha recibido el alta y su novio sigue hospitalizado", según confiesa este empleado del Grupo Crit. "Una vecina que bajó a la calle después de que el conductor huyera del lugar del atropello, me contó que vio a mi hija, Sonia, arrastrarse por el asfalto para llegar hasta Iván y tratar de despertarle, pero luego se desmayó abrazada a él", subraya Miguel, de 38 años, sin despegarse del móvil para mensajearse con Erik, el padre de Iván, para estar informado al detalle de la evolución del zagal que le ha robado el corazón a su chiquilla. "Es el primer amor de Sonia.
Para Sonia es vital el cariño que recibe de sus padres, de su madrina, Sonia, y de su pandilla del IES Miguel de Cervantes donde no ha podido empezar el curso en primero de Bachiller por el atropello que sufrió la madrugada del domingo 25 de agosto. "Mis amigas están muy contentas y emocionadas desde que he recibido el alta", subraya esta joven, sin soltar un simpático cerdito de peluche que le regalaron durante su ingreso en La Arrixaca.
Sonia está en esa edad donde lo más importante son sus amigos. En esa etapa, en la que un adolescente es menos cariñoso con sus padres y ni por asomo les demuestra sus sentimientos. Pero esta semana, le dice a diario a su padre, Miguel, a su madre, Carmen, y a su hermano pequeño, lo mucho que les ama. "Desde que me atropellaron me he dado cuenta de que podría haber muerto y de lo importante que es la familia. Antes no les decía a mis padres 'te quiero', pero ahora lo hago todos los días", según reflexiona Sonia, de 16 años, a la que este siniestro vial le ha hecho madurar de manera forzosa porque le ha robado la vida que lleva cualquier adolescente a su edad.