La Kawasaki Ninja 250R es una motocicleta que marcó una época, especialmente a finales de la década de 2000. Muchos recuerdan con cariño la primera vez que se subieron a una moto, invadidos por la emoción y los nervios. Esta moto, en particular, ofrecía una experiencia accesible y emocionante para aquellos que se iniciaban en el mundo de las dos ruedas.

Aun recuerdo hace unos años cuando era más joven y me acababa de sacar el carné de moto. Al igual que muchos colegas de la misma quinta, yo también babeaba por la Kawasaki Ninja 250.
Características Clave de la Kawasaki Ninja 250R
La Kawasaki Ninja 250 se podía simplificar en dos factores principales.
- Motor: Un motor de 250 cc bicilíndrico en línea y refrigerado por agua. Este motor en esencia era el que montaba desde hacía casi dos décadas la Kawasaki ZZR 250, su antecesora directa, pero en esta ocasión se equipo con un moderno sistema de inyección electrónica.
- Estética: El otro factor de esta moto era la estética: molaba. El estilo no es revolucionario, pero la idea de una moto deportiva de pequeña cilindrada trae buenos recuerdos.
A nivel de parte ciclo no era ninguna maravilla de alta tecnología, tenía componentes sencillos pero cumplidores para lidiar con los 33 caballos sin problemas.
Pero no hemos de confundirnos, no era una moto especialmente radical o incómoda. De hecho era una moto muy noble, ideal para empezar con buen pie en esto de las dos ruedas. Como corría bastante más que las típicas 250 monocilíndricas, no era una moto que te “acabases” en cuatro días y podías aprender a conducir bastante con ella y seguir puliendo tus habilidades en conducción deportiva.
Otra cosa interesante de este modelo, es que le tocó vivir en esa época de finales de la década pasada. Con la nueva normativa, la Kawasaki Ninja 250 dejaba de tener sentido burocrático ya que estaba hecha ha medida de la vieja limitación a 34 caballos del antiguo carné A. Es por ello que hoy en día el segmento de los 250 cc, antaño tan exitoso, prácticamente ha desaparecido.
En 2012 vendría la Kawasaki Ninja 300, marcando un poco la pauta que estaban siguiendo el resto de fabricantes: escalar cilindrada en sus gamas de acceso para posicionarse en el entorno de los 40 CV, donde están todas hoy en día.
Mi Review Ninja 250R
Diseño y Ergonomía
Su estética me encanta! si la cbr125 es una minideportiva, esta ya da el paso a ser casi una de este sector, y digo casi porque su postura, ya mas de "R" aun sigue siendo mas parecida a una "F" que quien luego le preseguira... Los mandos, bien colocados, los retrobisores bien colocados en el carenado, mucha mejor visibilidad que las 125 anteriormente descritas que los tienen en el mismo manillar.
elegante, sin duda, respetando el tradicional carenado deportivo de antaño (cuando no era calado en el extremo como ahora), esta pequeña moto deportiva resulta familiar, su aspecto evoca una fuerte impresión de "déjà-vu". ¿Pero dónde? Oh sí, se parece a la horquilla de la 650 ER-6 F. Sólo los espejos retrovisores angulares la diferencian. Los laterales del carenado y el diseño de las llantas recuerdan un poco a la ZX-10 R, mientras que el estilo de la Z 1000/750 parece haber dado forma a la parte trasera y al asiento de dos pisos.
El indicador de gasolina solo indica la reserva y para mi gusto es algo incomodo...
Rendimiento y Consumo de Combustible
Con máquinas que oscilaban entre los 170 y los 200 CV, ¿quién iba a apostar que un fabricante sacaría un modelo en el extremo opuesto de estas temibles referencias? ¿Podría ser que el regreso de la pequeña moto deportiva accesible a todos se produjera por la puerta de los 2,5 litros? la nueva Ninja 250 sorprende más por su cilindrada que por su aspecto.
Con 249 cc, es poco probable que el motor bicilíndrico de la Kawa te abrume. Y aunque no parezca el cubicaje adecuado para una moto deportiva, le da una ventaja significativa sobre la Honda CBR 125 R y la nueva Yamaha YZF-R 125. Lejos de la exclusividad de sus hermanas mayores, la 10 R y la 6 RR, la 250 R será accesible, divertida y cómoda.
Se trata de un bicilíndrico con refrigeración líquida y doble TCA, que se espera sea potente y fiable, con un comportamiento dócil a bajo y medio régimen y, sobre todo, gniak a altas revoluciones. 30 CV serán suficientes para divertirse, ser accesible a los jóvenes poseedores del carné y enfrentarse a las CBR e YZF-R (que sólo tienen la mitad de potencia)... Pero realmente no va a ser suficiente si quieres empezar a tirar del carro de forma deportiva.
A diferencia de las Honda esta no responde al gas con suavidad ni dulcura...
Experiencias de Usuarios con el Consumo
Soy propietario de una z1000sx del 2011 desde hace poco mas de un mes. Cuantos km haceis con un deposito lleno?
Hola, yo con la 2011 que tenia me entraba la reserva entre 250 y 265km con una conduccion digamos "alegre". Lo llevas bien configurado? 200 y poco me parece poco! Yo de momento haciendo 15km de autopista y ciudad casi todos los dias hago 250-270 hasta la reserva! En u ritmo legal.
Alguna vez he repostado despues de la reserva y me queda 1L de gasolina, por que hecho 17l. Jajaja! Ya tienes la 2017? Yo también tengo el modelo del 2016 y me consume como a tí.
Alternativas a la Kawasaki Ninja 250R
Ajustándonos siempre a un presupuesto de entre 2.000 y 3.000 euros nos lanzamos con una idea clara al siempre numeroso mercado de segunda mano. Sin dar demasiadas vueltas y casi como respuesta inmediata a la pregunta que encabeza el post diría dos nombres: Suzuki GS500 o Ducati Monster.
Pero entonces recuerdo el presupuesto en el caso de la Ducati y que uno debe poder montarse en ella sin ningún miedo y con toda la confianza, por lo que descarto la Suzuki por el tema del peso que quizás la sitúa en un escalón superior.
Y ahora en frío el nombre que viene a mi cabeza es el de la Honda VTR250. ¿Y por qué la Honda? Creo que mezcla perfectamente la ligereza y la confianza con la potencia justa y dosificable que necesita un “piloto novato”. Como sabréis, existen dos modelos principalmente. Uno anterior, más típico y que muchos recuerdan como “minimonster” y otro más actual y que Pau Vidal pudo probar hace un año. Este último está a la venta desde 2009 y es, evidentemente, más caro.
Por si fuera poco la Honda es una moto muy ligera que supera por muy poco los 160kg en orden de marcha. Tiene gracia que un motor tan suave se convierta en un punto fuerte. Y es que nunca perdemos de vista la condición básica de que sea apto para alguien que o no ha montado en moto o lo ha hecho muy poco.
El propulsor de nuestra moto-escuela entrega entre 30 y 32cv dependiendo de si estamos dando gas en la VTR actual o en la antigua respectivamente. Sí, se pierde potencia en la versión nueva pero es que hoy en día las normas de emisión de gases se deben cumplir a rajatabla en cualquier modelo que salga al mercado.
Lo que hace tan adecuado este bicilíndrico es la suavidad con la que nos impulsa, hace que podamos rodar tranquilos y sin sobresaltos como no pasaría en, por ejemplo, una dos tiempos.
Fiabilidad y Mantenimiento
Echa gasolina y despreocúpate. Podemos estar tranquilos si la situación de nuestro bolsillo no es la mejor. Si hacemos un ruta en el modelo anterior podemos incluso llegar hasta los 245km sin repostar aunque si lo hacemos con la útlima versión esta autonomía se ve algo reducida al tener un depósito de más de medio litro menor.
¿Cuántas veces has escuchado esa frase? Bueno, quizá en otra ocasión aprovechemos para explicar de donde viene y si realmente es cierto lo que afirma. Pero digamos que esta Honda VTR 250 podría lucir con orgullo esa frase en su depósito pues tras bucear mucho por la red no he encontrado problemas significativos.
Cabe decir, eso sí, que hay una queja generalizada en cuanto la suspensión delantera. En otro ámbito de cosas me comenta Kumo, propietario de una de las últimas VTR 250, que ha habido algunos problemas con las luces del modelo anterior ya que no viene de serie con las luces de posición conectadas y pueden hacerte volver al taller o a casa para hacer el “apaño”.
Y por último, animarte a leer la guía de compra de motos usadas que Albi preparó ya que te puede salvar de algún que otro disgusto.