Cuando una máquina se convierte en un éxito, los fabricantes tienden a producir varias versiones. Basta pensar en la Monster: apareció en 900 cm3, y tuvo tanto éxito que nació una impresionante familia. Con el tiempo, la familia Ducati se ha ampliado considerablemente y es cada vez más accesible. Hace 15 años, Ducat' se dedicaba exclusivamente a las motos deportivas y nada más.
En 2005, la Multistrada apareció en una versión de 620, para que más gente pudiera descubrir sus nuevos talentos. Ducati se metió en el segmento de las trail asfálticas con la Multistrada, justo cuando el segmento parecía tomar impulsor en cuanto a ventas. Y vaya si lo tomó, pues al igual que en el mundo de las cuatro ruedas, las trail, los SUV de las motos, acabaron por dominar el mercado.
Fue cuando se lanzó la Ducati Multistrada 620, un modelo que, a todas luces, buscaba llegar hasta los usuarios que veían a la Multistrada con el motor de 1.000 centímetros cúbicos como algo excesivo. No era un motor portentoso en cuanto a potencia, en aquella época los motores Ducati no destacaban por ser los más potentes, a no ser que se tratara de las Superbike de la compañía. Para el resto, se buscaban otros argumentos, como el tacto de conducción o las sensaciones.
Ducati buscaba sacar mayor provecho del enorme éxito que había tenido la Multistrada 1000 y de paso, convencer a una nueva generación de usuarios con una moto que destacaba por su diseño, por su comportamiento y por su sonido, aunque el V2 de la 620 no fuera muy escandaloso.
Hoy en día, la 620 Multistrada es la moto más accesible del fabricante italiano, el último resultado de una larga y meditada (y también algo americana en marketing) ampliación de su base de clientes. Fácil de manejar, la trail boloñesa es casi digna de la accesibilidad de las motos japonesas, pero sigue teniendo esas pequeñas imperfecciones que harán refunfuñar a algunos o deleitarán a quienes defienden las máquinas "entrañables por sus defectos".
Aparte de algunos detalles, es visualmente imposible distinguir la 620 de la 1000. La única manera de distinguirlas es por el basculante. En la moto más pequeña, se trata de un modelo convencional en lugar del monobrazo de su hermana mayor. Una mirada más de cerca a la hoja de especificaciones revela más.
Dado que el bicilíndrico de la Ducati es menos potente, se han adaptado los componentes que la integran. La horquilla ya no es una Showa sino una Marzocchi (del mismo diámetro), los discos de freno son más pequeños y también lo es el neumático trasero. El amortiguador trasero Sachs sustituye a la unidad Showa. El depósito de combustible se ha reducido de 20 a 15 litros; como el pequeño bicilíndrico consume menos combustible, la autonomía debería mantenerse en un nivel razonable. Lo principal se mantiene: la Multistrada 620 es una copia de la 1000, desde el escape cónico hasta la distintiva cabeza de la horquilla.
Por ello, aunque no se hiciera uso de lo más evolucionado de la compañía, la Multistrada 620 tenía cosas como el embrague APTC -embrague antirrebote-.
Las pruebas de la época coincidieron en los mismos puntos. El asiento era duro, aunque no incómodo del todo. El manillar ancho y alto, junto a las estriberas bajas, hacía que la posición de conducción fuera más cómoda de lo que parecía a simple vista, pero tenía un depósito de combustible demasiado pequeño.
Está el asiento alto, cuyo diseño se beneficiaría de ser ensanchado en la parte delantera. Los retrovisores son medianamente eficaces, la dirección es mala (como todas las Ducatis) y no es especialmente barata... Aparte de esta sorprendente facilidad de uso para una Ducat, también nos llama la atención el bicilíndrico 620. No es especialmente potente, pero es bastante ágil y vivo a medio régimen. Con el Multi, que pesa unos 200 kg, el motor es suficiente para divertirse y se puede dar rienda suelta a sus caballos con menos aprensión que en la 1000, más "briosa".
Como la 620 debe pesar unos veinte kilos menos que la 1000 DS, la manejabilidad de la Multi es tan eficaz como agradable. En cierto modo, es una combinación de Freewind y Monster. Al igual que su hermana mayor, la 620 Multistrada se presta a toda una serie de ejercicios. Su nombre no fue elegido al azar. Es imposible no divertirse con una máquina así.
Un dato interesante tenía que ver con el mantenimiento. Tener una Ducati nunca ha sido barato, pero la Multistrada 620, al igual que la Monster 620, era un caso aparte. El motor era fiable, gastaba poco combustible y los plazos de revisiones eran aceptables.


Mi OPINIÓN SINCERA tras un mes usando la MULTISTRADA V4S
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